lunes, 24 de noviembre de 2008

CULTURA Y GLOBALIZACIÓN.

El trabajador de la cultura soporta con su cuerpo una tarea de Sísifo: abrir puentes allí donde proliferan los abismos de superficialidad.
Tejer vínculos y esperanzas vitales entre personas y grupos sociales para poner solidaridad sobre la destrucción sistemática de lazos y espacios comunes que gesta en su inercia ciega el capitalismo.
Infinita tarea. El individualismo y la oscuridad de cada indiferencia cotidiana son el territorio a ocupar en una lucha de violencias y marginaciones.
El capitalismo destruye ocios, pensamientos e intercambios humanos, los reemplaza por una búsqueda compulsiva del objeto -definitivamente perdido, pero reencontrable en la oferta interminable de objetos-mercancía -.
Esa búsqueda de reencuentro solo difiere la angustia hasta límite impensables y define la soledad por destino.
Para el trabajo alienado no hay más sentido que el acto de compra, fugaz reencuentro con un deseo que escapa y prolifera en objetos inútiles. Para muchos, todo el trabajo de sus días no alcanza para saciar el hambre, para otros pocos, toda la voracidad de objetos y pertenencias compradas no puede calmar la angustia de muerte y finitud del tiempo humano. Sin embargo la corriente diferencial entre el hambre que extorsiona a trabajar sin placer y la voracidad que no agota el vacío con ningún objeto, organiza la existencia de nuestras sociedades y en ese campo rodamos al vértigo.
La cultura da una alternativa existencial, Contra el vacío que produce el capitalismo en el después de cada acto de compra, de cada rutina teñida de tedio y penuria de sentido.
Buscamos una identidad social reconocida entre azarosas prácticas sociales que, como desiertos, aspiran lágrimas y sudor. Y, esa producción cultural es la alternativa a la producción de identidades desde el poder de las instituciones: la creatividad es un destino contra el agua podrida institucional: su poder es la concentración extrema y vertical de la carencia que nos obliga a vivir en rituales de sometimiento. En chantaje fáctico a la razón y rehenes de la necesidad. En las instituciones domina la regla de la productividad creciente del malestar, y así, TODOS PUEDEN AGUANTAR UN POCO MÁS.


Las políticas institucionales son simulaciones paródicas que nos deslizan a un orden de virtual manipulación. Lo detestable de las prácticas políticas e institucionales es esa capacidad esencial por adaptarse y englobar, hasta digestivamente, cualquier brutalidad existente. La política es una fusión entre la ilusión y la ambición del poder, ambas se entrelazan, son máscaras intercambiables. Al final, la resignación feroz del político a los sentidos más permeables y fáciles ( ceder ante el poderoso y humillar a los débiles ) confirma una soberanía del acontecimiento, la pleitesía al hecho consumado y placer mórbido de guiarse por él, casi, como los antiguos leían en signos de la naturaleza o producían revelación en rituales chamánicos. El acontecimiento, si es trágico mejor, es el oráculo de la actividad política. y en la respuesta formal a lo siniestro se negocia y se hace política.


La productividad económica del malestar:
Así como el escenario político funciona porque existe un límite individual y colectivo en la percepción de lo siniestro - la gente no vota anclada en lo trágico, prefiere la ingenuidad de soplar un deseo-. La mercancía es lo que resta cuando el deseo esta aniquilado y los objetos internos alienados en formas sólidas y desencantadas de la angustia.
La ilusión es la regla del intercambio real y el malestar cultural es el motor del circuito: ilusión - dinero - mercancía.
El capitalismo extorsiona trabajo asalariado incrementando las desigualdades objetivas, pero ¿qué se hace con los excedentes monetarios?, ¿cuál es el destino de las ingentes masas monetarias que orbitan el planeta sin encontrar objeto, condenadas a una reproducción inercial que sólo catástrofes cíclicas del valor pueden frenar? No hay objetos suficientes y por eso el valor del dinero induce a la metamorfosis de productos culturales en viles mercancías.


Globalización de la banalidad.
La escena visual de los medios masivos es un espectáculo mórbido de la condición humana. Una virtualidad terrorista que controla cualquier ilusión progresista sobre lo social. En los Mass Media no hay destino, todo se encadena en la fugacidad de signos e imágenes que han perdido su soporte humano, vincular y social.
El recorte de los medios no da esperanzas, lo público es el crisol donde se reciclan y fundan odios y tragedias. Entonces, parece quedar sólo la oscura privacidad de la individualidad como soporte de la libertad.

La comunicación progresa en oposición a esa virtualidad unidireccional que organiza manipulación con fines económicos y políticos.
Una comunicación diáfana y franca, entre iguales, es hoy en día un bien escaso pues debe superar los obstáculos de una globalización indiferente. Y las formas anuladoras del sentido pleno que son las instituciones (el esplendor de la orden y la rutina inútil).
La producción cultural gesta la posibilidad de un dialogo que progrese en sucesivos malentendidos creativos. y en una praxis orientada por la generación de demandas sociales y la circulación de las ilusiones disponibles. Sólo desde la creación cultural se pueden afirmar las creencias e identidades sociales como bienes legítimos.
Tejer redes de comunicación horizontales con fin, pretexto y práctica en el arte, es el puente para rodar por las alegrías, heridas y ternuras, territorios comunes de lo sensible que anulan los abismos de carencia del proceso de globalización.



*De Eduardo F. Coiro inventivasocial@hotmail.com
-Texto de 1994-

sábado, 22 de noviembre de 2008

EN HAMACAS DEL TIEMPO, VAN Y VUELVEN...

A Darío Santillán Y Maximiliano Kosteki.


Ellos son dos sombras largas de atardecer, siluetas recortadas a contra luz en el final del anden. Sus rostros caen en sombras ante la oscuridad que sube, implacable, desde el este.
Pero, allí en el último resplandor oro encajado entre las vías que fugan al oeste, son seres de ilusión, en esos momentos pueden darse la mano fuerte, el abrazo fuerte, darse el alma sin que ninguna estampida, ningún terror disuelva lo humanamente dado.
Allí van y vienen las cosas en hamacas del tiempo, van y vuelven, parecen tocar el cielo, irse definitivamente, pero retornan una y otra vez....
Ahí esta el Estado fabricando mártires, el poder plantando policías como alambrados de púas.
Escucho uno frase recortada en el aire, desde el bar de la estación: -Tengo que ir a trabajar y no me dejan - grita un señor por la radio 10.
Hay que ir, aunque el tiempo se detenga en el lugar menos pensado, en el momento menos deseado. Como la muerte atravesando el umbral símbolo de una estación.
¿Que se detiene en las calles?
Los autos, combustión sin velocidad, las gentes en su tiempo siempre urgente de llegar a algún lado, sin tropiezos, sin acontecimientos que fuercen un destino diferente.
Acordonar, no dejar pasar.
También ser alguien y hacerse ver y oír.
Pero el Estado ausente para la miseria quiere la libertad de las calles. liquidez sin piquetes desde la casa al surtidor al banco a la oficina a la novia al infinito....
Por allí, cerquita al puente, estaban las fabricas, que producían identidad como objeto invisible.
Ahora están los hipermercados, los shopping, otra geografía social que no contiene obreros ni producción. La fábrica que dejo el abismo, apenas reemplazado con dignidad, economía de subsistencia y desesperación.
¿quien empujo a los barrios a cortar las rutas, las mercancías, las transacciones, las vidas privadas de los que pueden viajar pagando su nafta o el boleto?

*

No hay nada más inútil que el acto de pura brutalidad que disuelve la solidaridad con perdigonadas de terror, nada más demostrativo de la impotencia de cinco minutos antes y cinco minutos después de...
Mucho, pero mucho de la vida cotidiana esta influido por estos actos de fuerza que encubren impotencia, indiferencia, la quietud de ocio del recaudador, la tranquilidad cómplice del que cobra por ignorar ilegalidades.
Pero, allí en la calle, a la vera de las estaciones hay que demostrar que al menos para el terror existe el Estado.
Es previsible que no haya nada que discutir y que allí se confirmen odios preexistentes. "a estos negros hay que matarlos a todos”. Escudos humanos, del otro lado están los especialistas en aparentar el orden, que amurallan con piquete legal cualquier protesta.
Morir en el hall de una estación de ferrocarril, la metáfora perfecta de un país en pérdida, morir a balazos por un agente del mismo Estado, que en un mal uso de su poder colectivo cerro miles de kilómetros de vías, estaciones de pequeños pueblos y mato pueblos enteros.
Ahora las imágenes del terror viajan por los aires, intangibles y se multiplican al infinito en pantallas y terminales.
Pero, que digo... no es ninguna metáfora: es la llaga real y presente de un país que abandono sus sueños en ese lugar, quietos como esos puentes de oxido entre anden y anden.
-De arriba viene bajando el saqueo- me gritan esos muchachos que veo correr entre el humo de los gases.
Si, el saqueo viene bajando a las calles de la mano de la antigua y reciclada impunidad.
Seguro que un litro de leche en Guernica sale igual o más que la leche que compran Mirta o Amalia, allí esta la muralla de los precios, infranqueable piquete sin calle, puente destruido para siempre entre unos y otros.
Paredes invisibles, rehenes que toman rehenes, ¿hay un afuera?, por el hambre o el miedo solo se ven rejas de sombra y tristezas calle por calle, paso por paso acechado.
No hay que caminar demasiado desde cualquier estación real para ver efectos, los pasos implacables de las políticas de más de una década. Allí se percibe en la piel que no es bello caminar, ni cruzarse con alguien al caminar, son días grises de gente triste que esta encerrada en su tristeza, para la cual el afuera es una amenaza imprecisa, un golpe de pánico que golpea la puerta.
Ciudades atrincheradas, puentes levantados o acordonados, paredes para no ver ni oír. Perros y alarmas.
Allí comprendo, definitivamente que el terror y la exclusión son el verdadero y permanente piquete que no nos deja circular en una misma sociedad, nos hace caminar sin ver al otro, solo su amenaza latente, ahí vamos con los poros cerrados, los ojos impermeables, el alma en una caja cerrada.
La casa con llaves y las llaves arrojadas para siempre.
Entonces, comprendo que podemos estar perdidos, que cualquier pequeña y certera alegría puede ser efímera, si no podemos ver nada nuevo, si no hay otro ser -humanamente igual- después de la puerta, afuera del auto, deteniendo el tránsito.

martes, 18 de noviembre de 2008

TINTA DE NOGAL...

-Texto del año 2004-

Es lindo teclear las letras con los dedos manchados, parecen manchas de oxido como las que dejan las herramientas despues de mucho mucho tiempo sin usarlas, la verdad es que hace más o menos un año que no tenía asi el pulgar, el indice, el medio tan teñidos que uno puede dejar huellas con esta tinta extraña de que se desprende del envoltorio verde que preserva las nueces hasta el punto justo en que deben caer. Despues uno las ve a cada una con esas cicatrices únicas como lo son los senderos de las huellas digitales.
Duros los cambios en la vida, el árbol esta casi seco, son tres años de la última vez que mi padre participo del ritual viendo la cosecha del nogal que planto como a un hijo en la puerta de la casa.
Por momentos me parece verlo ahí cerquita sentado en la silla o parado sostenido en el andador, preocupado por que los nietos no se lastimen, - no pasa nada papá.... fueron un par de nueces en la cabeza del nene, pero es duro.. , la nena no tenía tres años, pero corria con entusiasmo detras de cada nuez que caia y rodaba por la pendiente de la entrada de autos. Franco me pedia esa larga pertiga de ramas añadidas con la que les damos el golpe que precipita la caida.
Cierto, no son manchas faciles de quitar, como los recuerdos que se borran aparentemente pero quedan latentes debajo de la piel y resurgen cuando uno menos lo espera.

Puedo ver al arbol más joven, mi padre trepandose con más de 65 años al arbol con un palo largo para bajar las nueces altas, las que nos niega la altura... lo dejo, lo reto, le digo dejame a mí, sin demasiada convicción, es su epopeya anual

Que olor especial el de esas vainas verdes que cuidan y crecen con la nuez, como un utero, hasta el punto justo de dar su fruto, una vez al año, reproducir la vida, dar una pequeña cosecha.. -ayer conte 84, se que una parte no son comestibles, estan negras, apestadas de bichos o acidas al gusto, igual iran a secado en las tardes de sol del patio.
Cambian los tiempos, digo mientras siento saltar entre mis brazos a la nena con el caño de aluminio extensible que alguna vez fue soporte de cortina de bañera y ayer, y hoy Pascua, nos ayuda a hacer caer las nueces, se pelea con el hermano y conmigo, las quiere bajar ella, aunque la evidencia le dice que no llegará, que le falta más altura..., igual lo logra, tira una nuez a upa del papá. Esta alta, larga, cumplira 6 añitos antes de la primavera, antes que este árbol viejo y cansado haga su renacer milagroso de nuevos brotes verdes en sus pocas ramas todavia vivas ( el año pasado contamos 125 nueces, ahora son menos, algunas ramas se caen solo al tocarlas estan secas, y este árbol de frutos de abril, que da leña en vida, se esta muriendo de pie ). Despues la llovizna nos encierra en la casa, los chicos rebuscan entre las cosas y los cuadernos inconclusos del padre. Paula encontro el mapas de vías del abuelo de Alberto, el mismo que uso yo para el recorrido del inventren, lo despliega sobre la cama, me pide su cuaderno, dibuja un gran jeroglifico, un mapa de vías, unas casitas-estaciones y arriba escribe su imprenta E,F,C,O.
En esto pensé, hoy, cuando entre vapores de la locomotora, pude ver en esa esquina, justo enfrente de la estación, la silueta hoy oscura del bar "los Nogales", donde alguna vez un profesor universitario nos sentó a tomar cafe o caña despues de su clase abierta a bordo del tren.

domingo, 16 de noviembre de 2008

A OSVALDO SORIANO...


Una sombra ya pronto serás*



A Osvaldo Soriano.

-Texto del año 2004-



Últimamente, no hago otra cosa que huir. Más bien, huir de la escritura caminando sin rumbo por las calles. Camino casi sin ver, sólo la belleza interrumpe por momentos mis pensamientos inconexos, veloces en llegar y partir, dejando apenas un sabor amargo en la boca.
Me acuerdo de una novia, creo que fue la primera, ella tenía su diagnostico, decía que sin duda me faltaban muchas cosas. Pero que me sobraba ampliamente una: era -y es- un exceso de orgullo.
Orgullo y tozudez un defecto mortal en la Argentina.
Cuando termino de repetirme, de caminar las mismas cuadras, casi las mismas baldosas y tropezar con las mismas miradas vacías o lacerantes. Allí mismo busco refugio en el bar. Abro el cuaderno con los renglones vacíos o llenos de frases que no pueden hilarse, algunas insólitas e irrepetibles:
"Un perro aúlla en esa cancha desierta de bochas, apenas habitada de brisas y siluetas de viejos que se fueron a jugar a la vida".
Moni, la moza, me sonríe: quizás le inspiro una mezcla de curiosidad y lástima. Horas con los renglones desnudos, ella no puede ver la muralla de angustia entre mis ojos y cada frase.
Así atardecer yendo y viniendo en las historias del bar, las siluetas de las chicas que corren el viento, las nubes lentas que marchan al este.
Abro la carpeta, viajan los cuadernos inconclusos, un pequeño anotador que entra en el bolsillo de la camisa y donde se pierden algunas frases que esperan algún borde, algún hilado para ser mínimamente entendibles.

-Desde cuando estas así...?
-desde el 2001, quizás desde mucho antes.
-No conozco a nadie que no haya pasado momentos horribles el 2001, fue un año tremendo.

"Me di cuenta de que durante mucho tiempo me había olvidado de mí y que por eso no podía hacerle bien a nadie"

Siguen las frases del anotador: "lo que natura non da, salamanca non presta" "La verdad es que te veo derrotado". "se va el verano, nunca antes había sentido esta certeza de ser más un personaje literario que una persona".

No se si reír o llorar o ambas cosas a la vez con esta frase, más un personaje literario que una persona, ni siquiera tengo un auto para escapar de la ciudad y ver horizontes, escapar hacia la nada como los personajes de Osvaldo, ni siquiera un plan secreto para reparar la historia, abrir un segundo libro como una segunda vida y ser un pobre imitador del Muto de Antonio Dal Masetto en Bosque.
Sería una ironía, un road movie de a pie. El fondo, en el galpón de herramientas del viejo solo hay repuestos de autos, nada que se parezca a cuatro ruedas y un chasis, ni siquiera el talento del mecánico hijo de carpintero y nieto agricultor.
Cerré los ojos, pensé en mi hijo, su capacidad de juego de los 3 y 4 años, la que mantiene hoy y comparte con la hermana. Con muy poco transformábamos la cama en un barco o una locomotora, no tenia vergüenza de gritar como el capitán, de hacer sonar con la boca el silbato de la locomotora antes de llegar a una estación. Franco le quita la lona plástica a la carpa y la estructura de tubos plásticos liberada de una piel real es un avión o un tanque de guerra.
Se pone las antiparras de agua pero esta en el aire corriendo gaviotas. Le grito: más arriba, hay que pasar las montañas¡¡¡¡
Un pequeño Saint-Exupery llevando a su Papá en un bimotor de la Aeroposta Argentina.
Abro los ojos al bar, Mónica me pregunta si quiero el cortado en vaso o en pocillo,
-Si, en vaso.


*


Bien, no voy a tragarme ningún sapo más, llevo décadas tragándome todo, la médica escucho y abrió los ojos grandes como ante una verdad revelada o la luminosidad cortando una imagen de altar.

-Querés todo junto y la ilusión-llave abriendo puerta tras puerta para ir a jugar.

-No , apenas dejar de ser una sombra en las calles y volver a sentirme una persona con capacidad de amar y disfrutar.
Esta acostumbrado a que los otros solucionen los problemas por Ud. dice Lem, y yo quisiera, tener a quien responderle en la soledad de la mesa del bar.

afuera
el sol tropieza
retrocede en escalones hacia los altos edificios
las copas altas entre verde-luz y sombra.
y la gente
andante, penitente,
por debajo de la luz
pisando el suelo no cielo.
pisando silencios
desprenden palabras no dichas
paso por paso.

Un avión, se eleva a través de una nube gorda, me pregunto que futuro habrá llegado, será mi hijo Piloto o co-piloto, tengo ganas de salir afuera y gritar fuerte, por una vez no me importaría que piensan de mí, ¿hasta donde suben las palabras? cual es la extensión de grito en la llanura desolada, en los kilómetros desiertos sin orillas de sentido.
Del otro lado del vidrio, descienden unas rubias de doble tracción, ingresan al bar con su celular en mano y ese aire de indiferencia al mundo, ellas no le temen al tiempo ni a la nada.
Todo parece cercano, manejable, seducible, el cuerpo es florecer sin tallo, sin raíz, -pienso inútilmente.
Km. 1994. Miguel Ángel Sola y Pepe Soriano. Una década. La Argentina en su realidad más ilusoria, más banal. la música y las imágenes se funden en las ruinas de ese silo, una profecía?

L'avventura é finita.. -dice Coluccini.
Tu viejo tiene poca cuerda... -Dice el médico de guardia, que renguea como un filisbutero viejo de ese navío de piratas contratado por la obra social de los jubilados. El PAMI.

Usted es una sombra, nada más que una sombra que va por ahí. Un tipo que anda espiando a la gente , -parece decirme Lem del otro lado de la vidriera del bar.

Cierro el cuaderno, abro el ejemplar del diario La Nación que dejaron en la mesa de la izquierda,
Ellos se asombran, tracción a sangre en pleno centro. cartoneros a caballo en Tribunales, la nota abunda en consultas a la Municipalidad y a la Policía Federal. Cómo llegaron allí?, no es el gran Buenos Aires, donde los carros manejados por chicos y grandes cruzan con precaución entre camiones y autos a combustión fósil. Sin embargo, yo veo tracción a sangre humana, familias enteras arrastrando cartones, en bolsas , en changuitos, en bicicletas. Sombras, aun en la luz del día, Sombras. La profecía cumplida del Capitalismo.

Me voy, tiempo y distancia, la ruta es un horizonte ciego, un punto de fuga para no ver más allá.
La locomotora 9033, se queda para siempre en algún galpón olvidado, término cuando empieza la película:
"Nunca me había pasado de andar sin un peso en el bolsillo. No sabia a donde iba, pero al menos quería entender mi manera de viajar"

sábado, 15 de noviembre de 2008

EN ALGÚN LUGAR...




En algún lugar*



El hombre decide llamar a su amigo el gallego. Ayer, su amigo cumplió 50 años. -Ya somos cincuentones. Dice uno y los dos se ríen. El gallego es un hombre típico, común y corriente que no cree en ambigüedades. Para él las cosas son o no son. Después de los saludos. De asegurarse que los hijos están bien y creciendo. El hombre le cuenta su situación. Sin metáforas, le cuenta que por alguna cuestión se niega a buscar una nueva mujer para compartir momentos de cariño.
El gallego lo anima. No lo deja seguir con la lista de lo que no tiene.
La respuesta, un evidente destello de sabiduría, sorprende al hombre.
-Salí a la calle:
"En algún lugar alguien esta necesitando lo que vos podés ofrecerle"

viernes, 14 de noviembre de 2008

ENIGMAS...

Siempre con esa sensación al despertar.
La sensación de no haber encontrado.
Quizá ni siquiera estar encaminado a reconocer mi lugar en el mundo.
Lo que quiero. Puedo, necesito ser.


Es lunes.
Es el final de una terapia.
O el final formal después de la cantidad de sesiones que paga la obra social por año.
La psicóloga prefiere guardar sus certezas subjetivas y dejar flotando los enigmas.
"No todo entra en una relación de pareja" -dice.
Pregunto. Sigo sin entender después de su nueva explicación.

A falta de respuestas vuelvo a leer mi libro de Rimbaud. El que leía a los 15 años.
Los poemas de "iluminaciones". Vuelvo a buscar esa relación con lo inalcanzable que creo entrever de poema en poema.


En los rostros de cada cual quedan los rastros de las guerras de las que venimos.
Pero la guerra interna no cesa.
Y están los que trasladan la guerra interna latente hacia afuera.
Se actúan. Se representan en su hostilidad latente.


El otro.
Quien es ese otro. El espejo donde elegimos vernos y hablarle y decirle lo que necesitamos decirnos casi con certeza a nosotros mismos.
Paradojalmente ese otro existe y aun proyectando su escenario interno acierta.
Y más que uno mismo.

Le digo a la psicóloga:
Quedarse solo implica que alguien deberá seguir la lucha ahí. Justo ahí donde un otro deja de hablarle a su espejo en nuestra imagen. Nos deja girando en el vacío. Quedamos hablando solos.
-Y cual era la discusión que precedía y cual la queda por seguir? -responde.


*

Muchas personas eligen no tomar nunca el riesgo de la verdad.
Porque la verdad es un riesgo.
En mi cabeza, escucho con mi voz interna ese fragmento del artículo de Leopoldo Brizuela donde hace suya una frase de Pablo de Santis: "dudó porque toda verdad es una forma de despedida".
Puede que la verdad también sea un camino de libertad. Puede que sea otorgar la posibilidad de elegir.


Los sin...
¿Como deberían ser las cosas?
Sin urgencias.
Sin presiones.
Sin ocultamientos.

*

Y esta el dilema.
La verdad es lo que se "hace" o lo que se dice que se "hubiera" querido hacer.


Se pusieron de acuerdo en decirme en 1984 y en el 2008 casi la misma frase. Casi calcada de la original: "Vos te crees que tenés todo el tiempo del mundo"
Y no, no tengo todo el tiempo del mundo. Quiero tener un "presente", porque es el presente la única llave que abre a pensar "futuros posibles".
Y esta la frase tomada del reportaje a Guy Sorman -un pensador liberal pero lúcido- que es concluyente: "El futuro por definición no existe".


Y esta el enigma que dejo la amiga desde Cuba: "El pasado es otra persona".

Somos los otros que fuimos. Los otros que prohijamos en silencio.
Los otros que no dejamos partir de una vez, o quedarse de una vez por todas (aun en ausencia), pero con una sonrisa al viento.

jueves, 13 de noviembre de 2008

MUNDIAL 78.

Gnomo, era su nombre de compañero, y tambien su apodo en la escuela industrial. Cruzó la avenida Mitre en Villa Domínico y enfiló para el bar, faltaban 10 minutos para la cita, pero él siempre llegaba temprano mientras terminaba de armar "el minuto". Aunque sabia que su rostro no espejaba el amor, pensó en decir que allí esperaba a la chica que habia conocido el fin de semana anterior en el parque Sarmiento. Sí, casi enfrente.Entró. y ese lugar era más razonable para levantar quinela que para esperar una señorita. Piso con la seguridad de la repetición, no era la primera vez que se reunía con compañeros del partido. Eligió una mesa individual, seguramente incomoda para la reunión prevista, pero desde ahí en el centro de ese lugar indefinible se controlaba con la visión la puerta, la avenida, las hojas de ese otoño amarillo y siniestro. Y ese lugar era imposible para un encuentro amoroso... Oteo el lugar, en una mesa grande hecha de tres individuales habia 7 u 8?, parecian oficinistas, divertidos, relajados, parecian dar por seguro el triunfo de la selección y de eso hablaban, muy argentinos.En su reloj eran las 18 hs y las últimas lágrimas de luz se fugaban de la crueldad entre los autos interminables de la avenida.La puerta, era umbral de ansiedad, no sabía quiénes iban a venir a esa reunión además de Pocho, el responsable de la zona sur. Intuia, que en esa reunión, definitiva, clave, podrían venir los cuadros más destacados del partido, bueno, al menos los que no estaban ya secuestrados.Del frío apuro a fondo el café doble. En la radio, el gordo Muñoz relataba un partido y siempre habia un lugar para contar que los argentinos "somos derechos y humanos", el gusto amargo del tiempo difícil lo acompañaba de sol a sombra, él estaba "levantado" y casi todos sus compañeros tambien, viviendo en pensiones o casas del pueblo, otros, abandonados a su suerte, vagaban por las calles y temian volver a sus casas. Varios dirigentes del comité central fueron detenidos, y serian "desaparecidos" de la dictadura. Todos dependían del delgado hilo de cuerpos resistiendo la tortura y el terror.....A las y media empezó a inquietarse, ni siquiera Pocho había llegado, -no pasa nada el transito está jodido a esta hora y con ese citroen 2cv no se le puede pedir nada¡¡¡-Volvió a conectarse con la mesa de oficinistas festivos, el clima de cargadas era total y casi grotesco ni señora, ni hermana, ni madre estaban a salvo de esa horda primitiva. Un gordo grandote se paró haciendo cuernos con la mano derecha, diciendo "voy con tu mujer..", otro fulano tomó un sifón y parandose amenazó con apagar ese escandalo. Asqueado, desprecio el show por un momento y volvió la mirada a la puerta , ¿llegaban los "cumpas"?
Un chorro de soda en los ojos lo desubicó, ¿qué carajo les pasa? !, -gritó. Ya era tarde, dos 9 mm le apuntaban y aplastado en la mesa lo esposaron. Lo llevaron a golpes hacia la esquina de Centenario Uruguayo, una mano le apretaba el cuello desde la nuca y solo podía ver esas baldosas vainilla, - ¡ zurdo de mierda....te dejaron solo ! -Pudo ver la marca "Ford" en la camioneta, en la caja, hundido en un ángulo estaba Pocho, ojos vendados, la cabeza que quería tocar el pecho y no podía, las manos esposadas coronaban los parietales y se sostenian en la cumbre de las rodillas. Era una estatua congelada en horror... la queja parecía tardía, inútil, - me batiste...-Esa voz , de muerto en certezas, lo corto en filo - no seas boludo... el partido se terminó... Despues de la capucha, casi en asfixia, lo aplastaron en la cabina, sentía el peso de las botas en la espalda. Casi no hay palabra con Pocho, sólo una frase : -No dije todo, dejé tu parte.... El tiempo se había detenido y para siempre, era una ruta, velocidad constante, el aire de vehiculos que cruzan y silvan.Cuando se presentía el destino, y esa fue la despedida de pocho, solo recordo la frase, casi una orden - ¡ no te hagas mártir, ya no queda nada para defender ! - La recepción fue con patadas y una piña en el estómago, doblado, a vomitos, entro en la celda. No estaba solo, dos tipos respiraban con antiguedad en el lugar, -¿ Te golpearon mucho pibe ? - - Podría haber sido peor-. el silencio no tenía edad, y había que economizar palabra en esa incomodidad de escuchar consejos."Hace meses que estamos en este pozo, no dormis nunca de los gritos, y aun en sueños, los soñas como si estuvieras despierto....Despues de tres o cuatro sesiones de parrilla vas a cantar lo mismo y además vas a mandar al frente a cualquiera para tener alivio entre picana y submarino."Eran dos oficiales Montoneros, también vendidos por su jefe." Tratamos de evitar la tortura y colaborar, con suerte algún día volvés a ver la luz y la familia va a necesitar que quedes entero..." "¿Sos del PCML, no..? Los paras se burlaban, decian que estaban llegando los antifascistas, los amarillos de Mao... Bueno, con Uds, van a ser cordiales, no les tienen tanto odio, no les boletearon a nadie.... ¿Para que tenian los fierros? ". El no contestó, no quería oir más."Nosotros estamos jodidos, si nos hubieramos largado con la guita de los Bunge estariamos tranqui." Hablar no servía. La humedad y ese olor a moho penetraban hasta los pulmones, no daban ganas de respirar.Temblaban de frío, abrazaron los cuerpos para refugiar un poco de calor, en la brutal necesidad no había diferencias ideológicas, el desamparo los acurruco como cachorros.En el alba, lo sacaron sin palabras, solo manos en el cuerpo. Esa habitación, era calida despues de la celda y parecía seca. Sentado,le descubrieron la mirada y los ojos no podian ver nada despues de tanta pupila negra, negados a la luz, sus ojos no veian nada humano ahí, enfrente, del otro lado.Detrás de un viejo escritorio estatal, gris metalizado, estaba el "Ratón", un cuadro, un miembro de dirección del partido. El mismo elocuente y seguro camarada, un teórico, surgido de la docencia universitaria.Ahora, se lo veía mortal, con ojos gastados de tanta luz artificial. desprolijo, la barba de días. y ese bigote tipo militar proliferaba en el de Niestche. Sin vueltas, comenzó el interrogatorio...."Las autoridades de este lugar me piden los datos que tenés sobre los militantes del partido y de otras orgas.... acá, ya se sabe que hay militantes de base que dependen de vos..... y Pocho no dijo todo lo que podía decir, así que ahora te toca descargarte a vos.....-¡Traidor hijo de puta ! - - Mirá..., le dijo el Ratón en resignación, acá no hay lugar para heroismos, casi todos hablaron para demostrar sumisión y mostrarse quebrados, y al que no se quiebra, lo quiebran en la tortura.¿Qué pasó con el "Gran Timonel" ?, entregó hasta la señora y los hijos.No hay nada en pie, y vos no te vas a inmolar por 5 o 6 boludos que ni siquiera los van a ir a buscar....¡¡¡, al Pato lo reventaron y cantó. Entre vomitar ahora y hacerlo reventado da igual. Estamos en sus manos.Pensalo, despues te interroga el encargado -El captor que aguardaba a su espalda lo tabicó y lo condujo a una nueva celda, esta era de aislamiento, la altura no permitía ponerse de pie, solo moverse de rodillas. Era una cucha donde no cabian un cuerpo y su alma. El hambre y el frío no dejaban dormir, los alaridos tampoco.En ese tiempo sin tiempo, toda su vida parecia correr en imágenes y representaciones veloces, daba vértigo y mareos. Nauseas.¿ Y los viejos...?. No sabían de él desde un mes atrás, cuando se había levantado, sintió como nunca que los quería, quería volver a verlos tomando mate bajo la parra, comiendo la picada con el vaso de vino tinto, respirando el aire fresco de la quinta y el aleteo en torcazas.desde esa mazmorra infame recorrió postales de esa impensada militancia que lo llevo hasta ahí, fuera de la civilización y pronto, quizá, de la vida también. ¿era la revolución lo más importante ? No era difícil hacer una revolución en encuentros de música y lectura, leyendo pronósticos sobre la crisis inevitable del capitalismo entre mates y sonrisas.La puerta se abrió en el ensueño, en pasos de temblor trato de recordar que compañeros conocía tambien Pocho, su vida dependía de esa coincidencia..... - En un flash aparecián sus rostros, intactos, confiados, indefensos, abandonados, perdidos, ¿qué sería de ellos? ¿Cual sería el suyo? El encargado fue breve: Habla y rápido, sino te pasamos al asador, y los muchachos de la parrilla estan apurados porque va a empezar el partido de la selección, no te hagas más el pelotudo...
Afuera, no tan lejos de ese chupadero, multitudes estallaban festejando el triunfo de Argentina sobre Holanda. Ese mundial, era nuestro.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

LO QUE DEPENDA DE MÍ...

Lo que dependa de mí*



El hombre va por primera vez a atenderse con el medico clínico de cabecera que le corresponde por su obra social.
El médico le pregunta por su vida antes de tomarle la presión.
Ese hombre que arrastra una mala inserción laboral y se quedo sin el amor de su compañera, intenta relatar pero se angustia y sus palabras se le tragan en la garganta mientras caen lágrimas.
El médico lo observa con una mirada que oscila entre la pena y el asombro.
"Estas hecho bolsa" -dice con voz bajita.
La presión esta ligeramente alta.
De pronto. El médico abandona su distancia profesional. Se conecta humanamente y habla desde su propia vida. De como se vive en la argentina, del como uno puede deprimirse si se fija en como son tratados y remunerados los profesionales en otros países.
Pero ese hombre -un paciente entre tantos otros que vera en el horario de consultorio- no puede dejar de hablar de la perdida del amor. No puede ver más allá.
El medico lo interrumpe.
-Yo me manejo con una frase. Es como un lema para mi vida.
El hombre se seca las lágrimas, toma aire y espera.

"Lo que dependa de mí" dice el médico.
Palabras más o menos dice que hay cosas que dependen de cada uno y otras que no.
El trabajo es la llave. Lo que sostiene y brinda posibilidades en la vida.
Y el amor de una mujer? -pregunta el hombre.
Ni siquiera el amor de una mujer depende de mí. -Responde el médico con un tono tajante.
El trabajo si depende de mí.

El hombre se va del consultorio con indicaciones de estudios y una nueva enseñanza.
que intentara poner en práctica en su vida.

martes, 11 de noviembre de 2008

UN ENAMORADO DEL AIRE...



*Ilustración de Freyja freyja_walkyrien@hotmail.com



Un enamorado del aire*


Al tío Lito.

El primer pedido llego hace dos semanas. venía con un explicito pedido de discreción:
-No le digas nada a tu madre.
Supuse intuitivamente que no solamente su hermana -mi madre- no debía saber nada, sino que tampoco su mujer debía enterarse del encargo.
Yo cumplí. Me costo lograrlo, pero lo hice.
A la hora de la siesta cuando su mujer esta durmiendo y el tío esta sentado empezando unos mates lo llamé al día siguiente.
-¿puedo hablar?
-Dale, no hay moros en la costa.
-Se dice: "Zhao Shang Jao"
-¿como se escribe?
Lo deletreo.
El tío toma nota. lo imagino escribiendo en un papel pequeño, doblándolo y escondiéndolo en el bolsillo adentro del documento.

Pasó una semana y llegó el segundo pedido. Este era más complejo, más difícil de conseguir la traducción.
-Dale sobrino, nunca te pido nada.
-Mañana te llamó.
Para cumplir tuve que generar un arduo debate entre los chinos del mercadito que esta a una cuadra de casa, varios intervinieron, pero no se ponían de acuerdo en como se ponen las letras occidentales para la frase. Cuando se agotaron lo que me lleve escrito en el reverso de la lista de compras escrita por mi madre eran frases dudosas a mi gusto.
A la hora convenida, lo llame.
-Oime tío, tenés lapicera y papel a mano?
-Si.
-Se dice: "Mei Li de Lao Po, San Chin Bing". Nuevamente repetimos el deletreo y le pronuncio la segunda frase tal cual como se les escucha a ellos: "san chin pin".
-Gracias Eduardo. Ya te diré el día de mi cumpleaños como me fue, vas a venir?
-Si.


*

Hoy es el día.
El tío cumple 83 años. Vive en un barrio de casitas bajas perteneciente a la obra social de los jubilados.
en la calle angosta que separa la hilera de viviendas enfrentadas han puesto una larga fila de mesas y están casi todos los viejos del barrio.
El tío me explica por que no vino el viejo del fondo:
-Es ese que me roba los tomates por el alambrado para tirárselos a la vieja de al lado por que le tiene bronca.
Hay cerveza, coca cola y alguna botella de vino. También sanguches de miga.
En un momento tiene que ir a buscar algo mas a la heladera y aprovecho a acompañarlo con la excusa de ayudarlo, el va con una mano ocupada en el bastón.
-Y..., como te fue?
Salí, me parece que entendió al revés.
¿Cómo fue?
Ella cortaba el fiambre con esos ojitos tan lindos, tan felinos.
Se lo leí como si recitara un poema de amor.
¿Y?
-Dejo de cortar el jamón y fue a llamar a su madre.
-La china grande me pidió el papel, lo leyó con los ojos desorbitados y luego se rieron tanto que me contagiaron a mí también.
-¡Que quería decir?
-"Sos una loca pero muy hermosa".
-Menos mal, me salve, mira si leían lo tal cual como te lo había pedido:
¿Como era?
-"Sos hermosa, estoy loco por vos"...


Así es mi tío.
Un eterno enamorado del aire.
Vive colgado de las sonrisas que le regalan las mujeres y si son jóvenes más aun.
-No me quiero morir sin estar con una de 18 a 20, me repite cada tanto cuando después de visitar a mi madre lo acompaño a tomar el colectivo y asegurarme de que pudo subir bien con sus mas de 100 kilos, 1.85 de altura y el bastón en la mano izquierda que usa por la rodilla que se le afloja.

Me surgen imágenes.
"Ahí viene el mariscal del aire" decía el gnomo, mi amigo de la escuela secundaria.
Y era como si viniera en avioneta, con una antiparra digna de Saint-Exupery. Con su piloto largo de tormentas en el invierno y un pedazo de bufanda flameando en el aire. Y riéndose, siempre riéndose.
Y era cierto. Uno lo veía llegar en el aire, con esa moto que hacia un ruido a avión de 1940.



"Un hijo es la verdad de su madre".
Lo pienso y como muchas otras frases no le encuentro una explicación adecuada.
Ya casi no tengo recuerdos de mi abuela materna.
El día en que me llevaron al hospital a despedirla por que se moría. En su agonía, ella veía mi imagen borrosa pero me llamaba como si fuera su hijo, "Lito", Lito, era lo único que decía. "Lito" era su último hilito con la vida.


Pero el tío eligió quedarse con el lado cómico de la vida, el podría decir a lo Woody Allen, algo parecido a "No te tomes en serio nada de lo que uno no pueda reírse".
Lo más curioso era que él era el único que se reía de sus propios chistes malos. Y lo hacía a carcajadas que se escuchaban hasta la esquina.

Antes de que me fuera de su cumpleaños. Cuando mi madre ya había pedido el remis.
Me llamó aparte y me hizo un nuevo pedido con voz bien bajita como en confesionario:
Eduardo, vos que tenés computadora no me pones un aviso en esos lugares donde se buscan encuentros.
-¿Que querés que ponga?
Lo tenía anotado en un papelito.
Tomá. Léelo cuando llegues a tu casa -me dijo.
Me conmovió hasta las lágrimas.
Esta mañana abrí el papel, y escrito con letra imprenta grande decía:
"Joven de 83 años busca una joven de 18 a 28 años. Linda, dulce y libre para tener ratitos de inolvidable ternura. -Antes del geriátrico. Antes de la muerte-"

-No pongas Lito, poné "Tito" de nombre, decía como indicación al final.

Esta mañana lloré mucho. Creo que también voy a poner un aviso para mí que tengo 50 jóvenes añitos.



*De Eduardo Francisco Coiro. inventivasocial@hotmail.com