*Foto de Noelia Ceballos . La caída* 1 Abro los ojos Y no sé quién soy. El estómago se asfixia, el cuerpo, tibio, se agita. En mi frente se aloja todo lo viviente. Al distraerme florece mi debilidad. Abro los ojos y temo lo peor: descubrir que la rutina me expulsa sin piedad por la antigüedad de mi queja. 2 A mi alrededor las labores continúan. A nadie le importa la congoja que disimula la rutina. Es sólo un modo de ocultar el miedo al paso de las horas, al valor que perdimos en lo cotidiano de nuestras disputas. *De Jorge Santkovsky . jsantkovsky@go.org.ar - El sonido de la atención . Huesos de Jibia. Buenos Aires 2013 Impostores en el templo de Odessa* Creí entend...