Ir al contenido principal

Alimento de sonrisas

El hombre tropieza de vez en cuando con el billete guardado.
El perenne gusto de la tristeza en su boca retrocede por un rato con ese recuerdo que le brinda una curiosa alegría privada que no necesita espejo ni testigos.
Ya llego a una edad donde se escurren precisiones y fechas.
Pero puede verse en la cola del supermercado para pagar e irse a su casa con alimentos para que la heladera no se vea generosa en vacío. Reconstruye su asombro al descubrir el sistema de tubo aspiradora por el cual las cajeras envían dinero dentro de un recipiente similar a una lata a un lugar invisible desde la línea de cajas.
Una imagen rara que da para pensar en la velocidad de circulación del dinero que inquieta a los economistas.
Que el hombre haya decidido quitar de circulación tiempo atrás un billete de 2 pesos y lo haya incorporado como un objeto portador de significado, justifica contar la historia.

El hombre toma ese objeto inerte: observa cara de un Bartolomé Mitre casi anciano, y le parece percibir una mirada preocupada hacia el futuro.
Lee la numeración: 12836859 J.
Lo gira y lee el mensaje escrito en birome azul.

Puede ver como si fuera ahora mismo a la morena de la caja que demuestra una amabilidad poco usual con los clientes.
Recuerda la sonrisa enorme mientras el hombre colocaba las cosas en la cinta que acerca los productos a la lectora de códigos que serán precios a pagar.
El hombre recibió la sonrisa de la chica y dijo "gracias".
Vio una tenue expresión de desconcierto y se sintió obligado a explicarse:
"Gracias, porque a esta altura de mi vida me alimento de sonrisas"
La cajera le volvió a regalar una sonrisa grande como luna llena.
El hombre pagó. Colocó los productos en bolsas.
Mientras le daba el cambio, ella tomó un billete de dos pesos y escribió en él un mensaje veloz.
El hombre guardo el vuelto y la cuenta como un manojo en el bolsillo.
Le dio un inesperado beso en la mejilla a la chica y se fue con sus cosas.
Cuando caminaba hacia la calle -que él percibe como un desierto urbano o una isla perdida en el océano- se ilusionaba con que hubiera en ese billete un número de teléfono para hablarle. Que ese billete no fuese una anónima promesa de pago que pasa de mano en mano con indiferencia sino un puente hacia una gota de ternura compartida.
Cuando llego a su casa lo leyó. Sin expresar un previsible desencanto decidió quedarse con el billete para no olvidarla y leer de vez en cuando el mensaje que dejó escrito:

"Nunca te des por vencido
Lucha...
Romi.

Comentarios

Entradas populares de este blog

RESONANCIAS

Prosas en medio de aullidos de lobos de Eduardo Francisco Coiro.
Estas prosas empiezan en medio de aullidos de lobos que asaltan los sueños. Cuando la realidad muestra su rostro de carencia o pérdida, los sueños tienen su poder de revelación de la vida, en especial para elaborar una cuestión nodal como la culpa. Aquí el padre representa a todos los padres expiando una oscura culpa. El poeta recuerda con afecto y respeto a su padre: el padre y sus amores perdidos, silencios, soledad y trabajo en la fábrica. Razón tenía el poeta colombiano Rogelio Echavarría cuando decía que “frente al padre, los poetas han sido más pudorosos en la manifestación de sus sentimientos y más afortunados en la efusión lírica». Un tío le deja a su sobrino unos cuadernos por legado con frases como esta de Rosa Montero: "Lo verdaderamente heroico es querer al otro tal cual es”. Eduardo Coiro también introduce el mito del ángel, un anacronismo en pleno siglo XXI, leyendas como el hada del humo y una pareja e…

EN EL AIRE DE SONRISAS E ILUSIONES INTANGIBLES…

*

Alboroto de gorriones
Van al árbol dormitorio florecido en pájaros de la noche.

No caen a pétalos.
se acompañan de hoja en hoja.

Ellos
Se preguntan porque no hacen nido.

Mirando al cielo vedado por hojas y pájaros.
Se abrazan. Y hacen del abrazo un nido.

*De Eduardo Francisco Coiro. inventivasocial@hotmail.com https://www.facebook.com/CansadoDeTriunfar/







EN EL AIRE DE SONRISAS E ILUSIONES INTANGIBLES… -Textos de Eduardo Francisco Coiro.






*
Hay momentos. Como en esta lluvia. En los que el hombre quisiera barrer con las tristezas. La lluvia hecha de gotas como lágrimas. Con obstinación, el hombre busca algo perenne que lo conecte con la fuerza de la vida. Después de un buen rato de estar parado delante de la ventana. El cielo gris por cielo. El hombre logra lo que necesita: la trenza de Mariana cayendo como espiga de un dorado sol y perdiéndose entre sus pechos.
Con ver esa imagen -que sólo esta en su mente- la tarde ya es una iluminación.





*

Se desnudan.
Ella apoya su espalda contra el respaldo de la cama. …

CORTE DE LUZ

*Fuente de imagen: https://www.xataka.com/robotica-e-ia/hay-quien-quiere-construir-una-etica-del-sexo-con-robots-y-prohibirlo-claro




Si nos vieran nuestros antepasados. Esos que desconfiaban de la tecnología. Los que vivían todavía en una sociedad del humo. Donde uno de los placeres era hacer un fueguito para cocinar un asado. Si nos vieran. En esta absurda y patética época. Las compañías de electricidad que son la delegación terrenal de los antiguos dioses. Nuestras casas donde casi todo funciona a electricidad y a la vez se produce electricidad para retribuir en parte a los dioses no en oraciones sino en su misma moneda materializada.
La soberbia de las compañías que no pueden aceptar la mera posibilidad de la falla o el sabotaje. Hace añares, la serie Black Mirror nos había advertido sobre los terribles efectos de la tecnología combinada con el poder sobre la vida de la gente. Pero no hubo caso, aquí estamos en la sexta hora de corte de luz. Como en otras oportunidades el motivo no es in…