martes, 30 de diciembre de 2008

ES EL LEÓN ALADO DE SAN MARCOS...

Volar sin alas*



Viajo en domingo. El cielo se abrió como boca del infinito, celeste casi mar casi cielo. Y quisiera llegar al imposible punto de mirar lejanías. Con la mirada renacida y la esperanza abierta. Salgo, es un largo viaje por inseguros trenes reales para después subir al tren literario y llegar a Marcos Paz. Parto con las indecisiones de vida a cuestas. Como necesito sentir algo más que la soledad llevo conmigo mis cuadernos inconclusos. Son 6 cuadernos de espiral, en ellos viaja un ser fragmentado en palabras y frases. Un sujeto que busca armarse con pedacitos en frases y ser escritura. Raro salir con el alma en viaje metida adentro de una carpeta caja de cartón, pero hay que salir de las cuatro paredes instituidas para ver las cosas y la gente. Cada vez pesan más estos cuadernos. Espero reunirlos como un relato posible, leíble como un viaje por los fragmentos reunidos de otros viajes y otras lejanías que me preceden y me constituyen con vacíos y enigmas imposibles de responder. Tratare de tejer mis palabras en viaje, sentado en un vagón que se hamaca y viaja lento sobre vías destruidas.
Estoy en Gonzaléz Catan, la última estación tangible del viaje. Me cruzo a una vía que se pierde en el pasto hacía la siguiente estación 20 de junio, me siento en una pila de durmientes usados, duermen a la intemperie esperando ser leña después de algún remate, pero me ubico en la estación grande de la imaginación cómodo, con mi carpeta de cartón como único almohadón posible.... ahí se acerca el tren, viene tirado por una locomotora Werkspoor numerada 4613, entre el vapor distingo que es un tren mixto, con dos vagones de pasajeros y dos de carga y encomienda. Los de cargas vienen a continuación de la máquina, me subo en el primer vagón de pasajeros, asientos de madera en varillas, casi como en el subte A, pero con una enorme modestia, y el visible deterioro de la falta de mantenimiento por el cierre de talleres de artesanos y carpinteros. Me llama la atención que todos los asientos miren al pasado, hacia el atrás que deja ver a su paso el tren para ser más precisos. Siento la misma incomodidad de cualquiera que quiere ver el porvenir del trayecto desde la ventanilla y sigo al siguiente vagón. Lo mismo... allí hay dos señoras con un Rosario en las manos, me acerco y casi con el buen día dicho de pie me quieren contar con la urgencia de quienes creen conocerte de toda la vida, aunque no te hayan visto nunca, que viajan para llegar al nacimiento del primer hijo de su sobrina preferida. Me dicen sus nombres: son Manuela y Blanca, dos señoras elegantes de unos 60 años. Hablan arrastrando el tono que siempre oí en aquellos italianos venidos de chicos que conservan siempre un eco de su idioma. Tienen cierta preocupación, el nacimiento lleva tres días demorado de la fecha esperada, -en ese momento se cae de la agenda de Blanca el calendario de ese mes, septiembre de 1958, viene con círculos y llamadas con frases y explicaciones todas en italiano-. No quiero interrumpir más, me disculpo, les doy un beso con cierta emoción, me doy cuenta que Blanca llevará en la mejilla una lágrima mía por algún tiempo. Les deseo suerte. Que sea todo lindo. Me levanto, giro la cabeza y veo que se sumergen en una oración de murmullos con la vista fija en la cruz del rosario. Manuela sostiene fuerte el crucifijo, casi como Dios puesto entre dos cuerpos y el respaldo del asiento siguiente.
Este es el último vagón, solo hay 5 personas, veo un matrimonio con un niño pequeño que viaja a upa de su padre, tiene el pelo muy rubio y sostiene con las manitos un oso de felpa marrón que lo abriga apenas del frío que desciende abajo de pantalones cortos. La madre viaja con la mirada perdida en algún punto del pasillo, como si viera la proyección de su propio viaje interno. Creo, definitivamente que no pueden ver mi presencia, y allí siento la incomoda sensación de ser un ghost. De no estar verdaderamente allí, a pesar de mi carpeta, mis cuadernos y los latidos fuertes que siento en el pulso y en el corazón se sale del pecho por contar que hay allí, en ese vagón, emociones desanudadas. El tren se detiene en la estación 20 de junio, sube una abuela con una bolsa tejida al crochet y su cartera negra con broche dorado, tiene un aspecto frágil, casi trémulo. Se sienta del otro lado del pasillo. Indiferente al paisaje vuelve al trabajo, la veo sacar del bolso un tejido, es algo así como un centro de mesa que se construye con un hilado fino color bronce. Me asombro, por un momento creo reconocer esos ojos color tiempo por debajo de los anteojos de armazón color miel. Teje la abuelita, con una sonrisa apenas dibujada, mientras espera que el mundo le devuelva algunos abrazos perdidos del otro lado del mundo.
Pienso en ese tejido desesperado y paciente a la vez de esa abuela, e imagino la obra terminada, arriba de una mesa rustica de pinotea clavada en tablas, quizá encerada a mano una vez por mes.
La veo tejer para evitar la desnudez fatal de las cosas.
Vestir la humildad de sus muebles con la habilidad de unas manos de mujer. Pienso, recuerdo, el titulo del libro de Benedetti, le doy otra forma: cuanta memoria ella teje a pesar de los agujeros del olvido, que se atraviesan solo de luz y aire. Sin letra posible.

La locomotora se detiene, casi llegando a Marcos Paz faltan casi totalmente las vías y los durmientes, el maquinista con las antiparras levantadas y el rostro tiznado de hollín conversa con el guarda que lleva su impecable chaqueta color beige y la gorra con visera, conversan y piensan. El guarda acaba de colocar el teléfono en el hilo del telégrafo, habla con el capataz de obra. Se ríen, por la respuesta.
-Dice que sigamos, que el va a poner vías imposibles de remover.
El maquinista se conmueve, esta sacudido, aturdido por lo que escucha de voz del guarda:
-Dice Don Nicolás que no tengamos miedo, que sigamos sin temer un descarrilamiento, que el pondrá rieles de letras, durmientes de palabras, y que estas echarán raíces de acero en los terraplenes. Y que hará balasto de vocales duras como piedras de Olavarría.
El maquinista y el guarda se cruzan una breve sonrisa, aceptan la irrealidad absoluta de la situación, van a seguir como debe seguir la vida misma.
Vuelvo a subir pero esta vez en el primer vagón desierto de pasajeros, me siento, me prometo a mi mismo quedarme allí hasta llegar, hacia afuera solo puedo ver nubes de vapor que se disipan contra el celeste cielo y un sol tibio que anuncia primaveras. Un grupo de golondrinas tempranas planea como descansando en el aire.

Llegamos. Sólo yo he bajado en esta estación, estoy bastante desorientado. pienso en buscar un bar, un lugar con dos mesas unidas donde pueda desplegar mis cuadernos y escribir algo, quedarme allí horas enteras para ver atardecer en espectros rojos olvidados por el sol detrás de la silueta de la estación. En el camino veo una estatua, -Es el león alado de San Marcos, -me responde con extrañeza un señor que cruza sin apuro con el diario de domingo enrollado bajo el brazo.
Veo al León y pienso en lo bello que sería volar sin alas.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

UN HOMBRE SOLO...

-Texto del 2003-



Es lindo ver el mundo desde los tremendos boquetes de un mantel corroído, estaba allí abajo de otras cosas, sin duda inútil para cualquier futuro y desde ya condenado.
Pero hoy, desde esos tremendos cráteres se ve un poco de celeste, el rojo inagotable de las flores de la santa rita, y algo de vida en movimiento. Es un verde fuerte, áspero, que brilla a la luminosidad del sol de otoño, en esta mañana de fulgor difuso.
Allí cuelgan los viejos manteles, uno bordado por su abuela italiana con flores de todos los colores posibles, pétalos que solo puede imaginar quien vio flores silvestres en la ribera del río D'Orba. Los hay naranjas, marrones, celestes... y unos amarillos de los que solo se puede encontrar en el trazo de los lápices, de esos que usamos para pintar soles en cuadernos de infancia.
Están las manchas que no quitará, ni el más grande desafió de jabón en polvo, del vino tinto, de las comidas especiales que dejaban manchas inolvidables.
Se secan al sol del otoño, una mañana.
Mientras el gato se lame sobre la cama, y el perro tuerto, aúlla sin parar pidiendo salir al pasto para orinar macetas y plantas.
Esta quietud de vacío no ayuda a tomar mate solo, se arruina rápido y queda como decoración del ambiente donde el hombre se angustia delante de una pantalla y escribe con pocos dedos en un teclado.
Allí, sobre la mesa hay un broche, tiene ligeros fantasmas de oxido abriéndose paso, aun se lee la marca "Hepta" y dice también industria argentina, su padre lo usaba para abrocharse el pantalón y evitar el enganche con la cadena de la bicicleta. El lo usa ahora para apretar fuerte las páginas de los libros donde copia escritos breves para compartir desde la web a lugares indefinidos y personas desconocidas. También hay un lápiz grueso de carpintero, para marcar las frases y capítulos. el protector de pantalla se transformo en un atril improvisado, allí espera el próximo cuento a enviarse, "Limosna" es su título, y fue escrito por Antonio Dal Masetto hace muchos años, cuando el director de Página/12 era Jorge Lanata.
El sol sube por el borde de la pared del lavadero, obliga a entornar las pestañas, un velo de filamentos impide quemarse la mirada, en una lección antigua que cuesta reaprender día a día.
Están las barajas, el hombre no deja de barajar enfrente de la pantalla en los momentos de nada, mientras los mensajes atascan el correo, y la velocidad de la computadora hace pensar en qué es más placentero viajar por dentro de relatos de Julio Verne.
Baraja, solo baraja, en una espera que parece eternidad. Nunca jugó al solitario, solo están ahí para sentir movimiento en las manos, esperando el momento de dar de nuevo las cartas evitando, si es posible, las marcas invisibles que están muy adentro de siluetas y personajes de la calle.
Allí, esta el hombre solo, tomando mate frío y lavado, después de días de pasear sus manos por objetos yertos y perforados de ausencia. En una mañana silenciosa de domingo.

sábado, 13 de diciembre de 2008

DOLOROSA CAPACIDAD DE POSTERGACIÓN

Esa es la frase con la que el hombre despierta. La que lo acompañara durante algún tiempo imprevisto.
No habrá extensiones a esa frase conclusión.
No se podrá desmentir a la realidad que la instaló con esa fuerza.
"Dolorosa capacidad de postergación" dira para escucharse en silencio en la más dura de las soledades:
la de una persona a expensas de su propia voz interna.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

ENTRE CENIZAS DEL AIRE....



ILUSTRACIÓN DE RAY RESPALL ROJAS.


Entre cenizas del aire*



Heredo de mi padre ojos entre cielo y mar nublado, como los suyos entrenados para mirar más allá en detalles de naturaleza y lejanía. También de él aprendí la capacidad irreversible de amar a distancia. Un amor humilde guardado en cofres de silencio. Amor postergado de piel y abrazo.
Amor para siempre sostenido en imágenes sin tempo ni baciare. En un día del pasado breve, en un cumpleaños de abril, él me dijo que veía a su finada madre tal cual, viva y bella, como si todavía estuviera en Paterno, como la última vez en ese puerto, antes de salir y no volver. Ahí estaba su arcón de memoria, y entendí que vivía para sostener desde su vida esa imagen amada. Era su llamita interior. La veía amasando, cocinando pan en horno de ladrillo. Preparando la "sopresatta", guardando pan y jamón de estación a año. Atesoraba cada rincón de recuerdo en esa casa, con su madre despertándolo con un racimo de uva negra en la boca.
Mi padre partió de Nápoles en el último día de primavera y llego aquí en invierno, para siempre perdió un verano en la montaña. Su sobrina Silvana, nacida poco antes que yo, había captado ese misterio mágico. Desde pequeña se dedico a traducir de sueño a sueño y de alma a alma. Sin distancia ni olvido.
Ella escribía para nosotros en castellano o italiano, pero también escribía en inglés, francés y hasta en chino. Tenia amigos en todo el mundo y su pasión era escribirles en su propio idioma. Cuando recibía las cartas de mi padre se las leía a su madre cegada por la diabetes.
Dos décadas atrás cuando preparaba su viaje del próximo verano. A la Argentina. A conocernos, Silvana dejo de escribir, se enfermo de leucemia y murió en pocos meses.
Sin saber de su destino, sin saber que la muerte le iba a sacar el verano y la vida misma, yo imaginaba ese abrazo en el aeropuerto, ese reencuentro imposible.
Mi padre no quiso tomar más la lapicera para escribir cartas. Trickster, mediadora entre el dolor y la distancia, Silvana no cumplió su sueño y una parte de los nuestros de padre a hijo quizás murieron con ella. El puente fantástico de ilusión y arco iris se pulverizo, voló en cenizas y en alas de golondrina cayó en cada lágrima inexplicable.
Cuando mi padre murió, al poco tiempo el Etna estallo en furia de lava y fuego, y yo sentí que ese reencuentro perdido sería entre cenizas del aire.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

EL VIEJO CAPITÁN...




Día tras día a la misma hora.
Cuando el sol pasaba por su ventana del living de su departamento en el cuarto piso.
El hombre se sentaba a fumar su pipa mirando al este. La vista fija. Una estatua que apenas cobraba vida por debajo del movimiento del humo.
Para nosotros que lo veíamos cada tanto desde nuestra ventana del 8º piso era un viejo capitán de mar. Quizá por la pipa y la barba enrulada y blanca.
En invierno se colocaba una gorra gris de abrigo igual a la que usaba mi padre y que un día de 1996 decidió regalarme.
Un loro grande del color de los loros que cada tanto se paraba sobre el hombro derecho a tomar sol con su dueño. A su izquierda se veía una gran jaula con un canario amarillo que saltaba de un palillo al otro, de este a oeste.
El loro y el canario parecían ser sus únicas compañias.
No podíamos ver la figura completa de ese hombre al que sólo veíamos y conocíamos sentado de cabeza a la cintura, pero imaginábamos que tenia una pata de palo y como en las películas de los piratas podíamos oír un lejano eco del golpeteo de su pata de palo cuando se alejaba del timón por la cubierta de su fragata.
Era sólo eso. La imagen de un hombre viejo y sólo viendo por la ventana hacia donde unos kilómetros más allá el río de la plata inunda las costas del balneario de Quilmes en las sudestadas. Durante la hora u
hora y media en que el sol bañaba de luz y calor su ventana. Luego, en su camino al oeste el sol quedaba oculto por la altura del edificio -15 pisos- dejaba luz pero ya no rayitos en invierno ni latigazos en verano.

Una semana completa de invierno llovió y llovió y no tuvimos sol.
Cuando volvimos a buscarlo con la mirada atenta al ventanal del 4 piso, la persiana estaba baja.
Así uno y otro día y meses también, hasta que ya no esperamos encontrarlo en su puesto de lucha.
Se habrá muerto, -dijo mi hijo.
No se. Quizás volvió a navegar. Y está en su nave persiguiendo al horizonte.
Hasta descubrir con sus propios ojos el nacimiento del sol emergiendo desde el fondo del mar -dije yo, con mi habitual negación a la muerte.

Lo cierto, es que también desapareció el enorme bote colgado de gruesas cadenas que el hombre tenía a la altura de su ventana. Y que según supe tiempo después, le había traído más de un disgusto en las reuniones del consorcio de propietarios del edificio.



*de Eduardo Francisco Coiro. inventivasocial@hotmail.com

lunes, 24 de noviembre de 2008

CULTURA Y GLOBALIZACIÓN.

El trabajador de la cultura soporta con su cuerpo una tarea de Sísifo: abrir puentes allí donde proliferan los abismos de superficialidad.
Tejer vínculos y esperanzas vitales entre personas y grupos sociales para poner solidaridad sobre la destrucción sistemática de lazos y espacios comunes que gesta en su inercia ciega el capitalismo.
Infinita tarea. El individualismo y la oscuridad de cada indiferencia cotidiana son el territorio a ocupar en una lucha de violencias y marginaciones.
El capitalismo destruye ocios, pensamientos e intercambios humanos, los reemplaza por una búsqueda compulsiva del objeto -definitivamente perdido, pero reencontrable en la oferta interminable de objetos-mercancía -.
Esa búsqueda de reencuentro solo difiere la angustia hasta límite impensables y define la soledad por destino.
Para el trabajo alienado no hay más sentido que el acto de compra, fugaz reencuentro con un deseo que escapa y prolifera en objetos inútiles. Para muchos, todo el trabajo de sus días no alcanza para saciar el hambre, para otros pocos, toda la voracidad de objetos y pertenencias compradas no puede calmar la angustia de muerte y finitud del tiempo humano. Sin embargo la corriente diferencial entre el hambre que extorsiona a trabajar sin placer y la voracidad que no agota el vacío con ningún objeto, organiza la existencia de nuestras sociedades y en ese campo rodamos al vértigo.
La cultura da una alternativa existencial, Contra el vacío que produce el capitalismo en el después de cada acto de compra, de cada rutina teñida de tedio y penuria de sentido.
Buscamos una identidad social reconocida entre azarosas prácticas sociales que, como desiertos, aspiran lágrimas y sudor. Y, esa producción cultural es la alternativa a la producción de identidades desde el poder de las instituciones: la creatividad es un destino contra el agua podrida institucional: su poder es la concentración extrema y vertical de la carencia que nos obliga a vivir en rituales de sometimiento. En chantaje fáctico a la razón y rehenes de la necesidad. En las instituciones domina la regla de la productividad creciente del malestar, y así, TODOS PUEDEN AGUANTAR UN POCO MÁS.


Las políticas institucionales son simulaciones paródicas que nos deslizan a un orden de virtual manipulación. Lo detestable de las prácticas políticas e institucionales es esa capacidad esencial por adaptarse y englobar, hasta digestivamente, cualquier brutalidad existente. La política es una fusión entre la ilusión y la ambición del poder, ambas se entrelazan, son máscaras intercambiables. Al final, la resignación feroz del político a los sentidos más permeables y fáciles ( ceder ante el poderoso y humillar a los débiles ) confirma una soberanía del acontecimiento, la pleitesía al hecho consumado y placer mórbido de guiarse por él, casi, como los antiguos leían en signos de la naturaleza o producían revelación en rituales chamánicos. El acontecimiento, si es trágico mejor, es el oráculo de la actividad política. y en la respuesta formal a lo siniestro se negocia y se hace política.


La productividad económica del malestar:
Así como el escenario político funciona porque existe un límite individual y colectivo en la percepción de lo siniestro - la gente no vota anclada en lo trágico, prefiere la ingenuidad de soplar un deseo-. La mercancía es lo que resta cuando el deseo esta aniquilado y los objetos internos alienados en formas sólidas y desencantadas de la angustia.
La ilusión es la regla del intercambio real y el malestar cultural es el motor del circuito: ilusión - dinero - mercancía.
El capitalismo extorsiona trabajo asalariado incrementando las desigualdades objetivas, pero ¿qué se hace con los excedentes monetarios?, ¿cuál es el destino de las ingentes masas monetarias que orbitan el planeta sin encontrar objeto, condenadas a una reproducción inercial que sólo catástrofes cíclicas del valor pueden frenar? No hay objetos suficientes y por eso el valor del dinero induce a la metamorfosis de productos culturales en viles mercancías.


Globalización de la banalidad.
La escena visual de los medios masivos es un espectáculo mórbido de la condición humana. Una virtualidad terrorista que controla cualquier ilusión progresista sobre lo social. En los Mass Media no hay destino, todo se encadena en la fugacidad de signos e imágenes que han perdido su soporte humano, vincular y social.
El recorte de los medios no da esperanzas, lo público es el crisol donde se reciclan y fundan odios y tragedias. Entonces, parece quedar sólo la oscura privacidad de la individualidad como soporte de la libertad.

La comunicación progresa en oposición a esa virtualidad unidireccional que organiza manipulación con fines económicos y políticos.
Una comunicación diáfana y franca, entre iguales, es hoy en día un bien escaso pues debe superar los obstáculos de una globalización indiferente. Y las formas anuladoras del sentido pleno que son las instituciones (el esplendor de la orden y la rutina inútil).
La producción cultural gesta la posibilidad de un dialogo que progrese en sucesivos malentendidos creativos. y en una praxis orientada por la generación de demandas sociales y la circulación de las ilusiones disponibles. Sólo desde la creación cultural se pueden afirmar las creencias e identidades sociales como bienes legítimos.
Tejer redes de comunicación horizontales con fin, pretexto y práctica en el arte, es el puente para rodar por las alegrías, heridas y ternuras, territorios comunes de lo sensible que anulan los abismos de carencia del proceso de globalización.



*De Eduardo F. Coiro inventivasocial@hotmail.com
-Texto de 1994-

sábado, 22 de noviembre de 2008

EN HAMACAS DEL TIEMPO, VAN Y VUELVEN...

A Darío Santillán Y Maximiliano Kosteki.


Ellos son dos sombras largas de atardecer, siluetas recortadas a contra luz en el final del anden. Sus rostros caen en sombras ante la oscuridad que sube, implacable, desde el este.
Pero, allí en el último resplandor oro encajado entre las vías que fugan al oeste, son seres de ilusión, en esos momentos pueden darse la mano fuerte, el abrazo fuerte, darse el alma sin que ninguna estampida, ningún terror disuelva lo humanamente dado.
Allí van y vienen las cosas en hamacas del tiempo, van y vuelven, parecen tocar el cielo, irse definitivamente, pero retornan una y otra vez....
Ahí esta el Estado fabricando mártires, el poder plantando policías como alambrados de púas.
Escucho uno frase recortada en el aire, desde el bar de la estación: -Tengo que ir a trabajar y no me dejan - grita un señor por la radio 10.
Hay que ir, aunque el tiempo se detenga en el lugar menos pensado, en el momento menos deseado. Como la muerte atravesando el umbral símbolo de una estación.
¿Que se detiene en las calles?
Los autos, combustión sin velocidad, las gentes en su tiempo siempre urgente de llegar a algún lado, sin tropiezos, sin acontecimientos que fuercen un destino diferente.
Acordonar, no dejar pasar.
También ser alguien y hacerse ver y oír.
Pero el Estado ausente para la miseria quiere la libertad de las calles. liquidez sin piquetes desde la casa al surtidor al banco a la oficina a la novia al infinito....
Por allí, cerquita al puente, estaban las fabricas, que producían identidad como objeto invisible.
Ahora están los hipermercados, los shopping, otra geografía social que no contiene obreros ni producción. La fábrica que dejo el abismo, apenas reemplazado con dignidad, economía de subsistencia y desesperación.
¿quien empujo a los barrios a cortar las rutas, las mercancías, las transacciones, las vidas privadas de los que pueden viajar pagando su nafta o el boleto?

*

No hay nada más inútil que el acto de pura brutalidad que disuelve la solidaridad con perdigonadas de terror, nada más demostrativo de la impotencia de cinco minutos antes y cinco minutos después de...
Mucho, pero mucho de la vida cotidiana esta influido por estos actos de fuerza que encubren impotencia, indiferencia, la quietud de ocio del recaudador, la tranquilidad cómplice del que cobra por ignorar ilegalidades.
Pero, allí en la calle, a la vera de las estaciones hay que demostrar que al menos para el terror existe el Estado.
Es previsible que no haya nada que discutir y que allí se confirmen odios preexistentes. "a estos negros hay que matarlos a todos”. Escudos humanos, del otro lado están los especialistas en aparentar el orden, que amurallan con piquete legal cualquier protesta.
Morir en el hall de una estación de ferrocarril, la metáfora perfecta de un país en pérdida, morir a balazos por un agente del mismo Estado, que en un mal uso de su poder colectivo cerro miles de kilómetros de vías, estaciones de pequeños pueblos y mato pueblos enteros.
Ahora las imágenes del terror viajan por los aires, intangibles y se multiplican al infinito en pantallas y terminales.
Pero, que digo... no es ninguna metáfora: es la llaga real y presente de un país que abandono sus sueños en ese lugar, quietos como esos puentes de oxido entre anden y anden.
-De arriba viene bajando el saqueo- me gritan esos muchachos que veo correr entre el humo de los gases.
Si, el saqueo viene bajando a las calles de la mano de la antigua y reciclada impunidad.
Seguro que un litro de leche en Guernica sale igual o más que la leche que compran Mirta o Amalia, allí esta la muralla de los precios, infranqueable piquete sin calle, puente destruido para siempre entre unos y otros.
Paredes invisibles, rehenes que toman rehenes, ¿hay un afuera?, por el hambre o el miedo solo se ven rejas de sombra y tristezas calle por calle, paso por paso acechado.
No hay que caminar demasiado desde cualquier estación real para ver efectos, los pasos implacables de las políticas de más de una década. Allí se percibe en la piel que no es bello caminar, ni cruzarse con alguien al caminar, son días grises de gente triste que esta encerrada en su tristeza, para la cual el afuera es una amenaza imprecisa, un golpe de pánico que golpea la puerta.
Ciudades atrincheradas, puentes levantados o acordonados, paredes para no ver ni oír. Perros y alarmas.
Allí comprendo, definitivamente que el terror y la exclusión son el verdadero y permanente piquete que no nos deja circular en una misma sociedad, nos hace caminar sin ver al otro, solo su amenaza latente, ahí vamos con los poros cerrados, los ojos impermeables, el alma en una caja cerrada.
La casa con llaves y las llaves arrojadas para siempre.
Entonces, comprendo que podemos estar perdidos, que cualquier pequeña y certera alegría puede ser efímera, si no podemos ver nada nuevo, si no hay otro ser -humanamente igual- después de la puerta, afuera del auto, deteniendo el tránsito.

martes, 18 de noviembre de 2008

TINTA DE NOGAL...

-Texto del año 2004-

Es lindo teclear las letras con los dedos manchados, parecen manchas de oxido como las que dejan las herramientas despues de mucho mucho tiempo sin usarlas, la verdad es que hace más o menos un año que no tenía asi el pulgar, el indice, el medio tan teñidos que uno puede dejar huellas con esta tinta extraña de que se desprende del envoltorio verde que preserva las nueces hasta el punto justo en que deben caer. Despues uno las ve a cada una con esas cicatrices únicas como lo son los senderos de las huellas digitales.
Duros los cambios en la vida, el árbol esta casi seco, son tres años de la última vez que mi padre participo del ritual viendo la cosecha del nogal que planto como a un hijo en la puerta de la casa.
Por momentos me parece verlo ahí cerquita sentado en la silla o parado sostenido en el andador, preocupado por que los nietos no se lastimen, - no pasa nada papá.... fueron un par de nueces en la cabeza del nene, pero es duro.. , la nena no tenía tres años, pero corria con entusiasmo detras de cada nuez que caia y rodaba por la pendiente de la entrada de autos. Franco me pedia esa larga pertiga de ramas añadidas con la que les damos el golpe que precipita la caida.
Cierto, no son manchas faciles de quitar, como los recuerdos que se borran aparentemente pero quedan latentes debajo de la piel y resurgen cuando uno menos lo espera.

Puedo ver al arbol más joven, mi padre trepandose con más de 65 años al arbol con un palo largo para bajar las nueces altas, las que nos niega la altura... lo dejo, lo reto, le digo dejame a mí, sin demasiada convicción, es su epopeya anual

Que olor especial el de esas vainas verdes que cuidan y crecen con la nuez, como un utero, hasta el punto justo de dar su fruto, una vez al año, reproducir la vida, dar una pequeña cosecha.. -ayer conte 84, se que una parte no son comestibles, estan negras, apestadas de bichos o acidas al gusto, igual iran a secado en las tardes de sol del patio.
Cambian los tiempos, digo mientras siento saltar entre mis brazos a la nena con el caño de aluminio extensible que alguna vez fue soporte de cortina de bañera y ayer, y hoy Pascua, nos ayuda a hacer caer las nueces, se pelea con el hermano y conmigo, las quiere bajar ella, aunque la evidencia le dice que no llegará, que le falta más altura..., igual lo logra, tira una nuez a upa del papá. Esta alta, larga, cumplira 6 añitos antes de la primavera, antes que este árbol viejo y cansado haga su renacer milagroso de nuevos brotes verdes en sus pocas ramas todavia vivas ( el año pasado contamos 125 nueces, ahora son menos, algunas ramas se caen solo al tocarlas estan secas, y este árbol de frutos de abril, que da leña en vida, se esta muriendo de pie ). Despues la llovizna nos encierra en la casa, los chicos rebuscan entre las cosas y los cuadernos inconclusos del padre. Paula encontro el mapas de vías del abuelo de Alberto, el mismo que uso yo para el recorrido del inventren, lo despliega sobre la cama, me pide su cuaderno, dibuja un gran jeroglifico, un mapa de vías, unas casitas-estaciones y arriba escribe su imprenta E,F,C,O.
En esto pensé, hoy, cuando entre vapores de la locomotora, pude ver en esa esquina, justo enfrente de la estación, la silueta hoy oscura del bar "los Nogales", donde alguna vez un profesor universitario nos sentó a tomar cafe o caña despues de su clase abierta a bordo del tren.

domingo, 16 de noviembre de 2008

A OSVALDO SORIANO...


Una sombra ya pronto serás*



A Osvaldo Soriano.

-Texto del año 2004-



Últimamente, no hago otra cosa que huir. Más bien, huir de la escritura caminando sin rumbo por las calles. Camino casi sin ver, sólo la belleza interrumpe por momentos mis pensamientos inconexos, veloces en llegar y partir, dejando apenas un sabor amargo en la boca.
Me acuerdo de una novia, creo que fue la primera, ella tenía su diagnostico, decía que sin duda me faltaban muchas cosas. Pero que me sobraba ampliamente una: era -y es- un exceso de orgullo.
Orgullo y tozudez un defecto mortal en la Argentina.
Cuando termino de repetirme, de caminar las mismas cuadras, casi las mismas baldosas y tropezar con las mismas miradas vacías o lacerantes. Allí mismo busco refugio en el bar. Abro el cuaderno con los renglones vacíos o llenos de frases que no pueden hilarse, algunas insólitas e irrepetibles:
"Un perro aúlla en esa cancha desierta de bochas, apenas habitada de brisas y siluetas de viejos que se fueron a jugar a la vida".
Moni, la moza, me sonríe: quizás le inspiro una mezcla de curiosidad y lástima. Horas con los renglones desnudos, ella no puede ver la muralla de angustia entre mis ojos y cada frase.
Así atardecer yendo y viniendo en las historias del bar, las siluetas de las chicas que corren el viento, las nubes lentas que marchan al este.
Abro la carpeta, viajan los cuadernos inconclusos, un pequeño anotador que entra en el bolsillo de la camisa y donde se pierden algunas frases que esperan algún borde, algún hilado para ser mínimamente entendibles.

-Desde cuando estas así...?
-desde el 2001, quizás desde mucho antes.
-No conozco a nadie que no haya pasado momentos horribles el 2001, fue un año tremendo.

"Me di cuenta de que durante mucho tiempo me había olvidado de mí y que por eso no podía hacerle bien a nadie"

Siguen las frases del anotador: "lo que natura non da, salamanca non presta" "La verdad es que te veo derrotado". "se va el verano, nunca antes había sentido esta certeza de ser más un personaje literario que una persona".

No se si reír o llorar o ambas cosas a la vez con esta frase, más un personaje literario que una persona, ni siquiera tengo un auto para escapar de la ciudad y ver horizontes, escapar hacia la nada como los personajes de Osvaldo, ni siquiera un plan secreto para reparar la historia, abrir un segundo libro como una segunda vida y ser un pobre imitador del Muto de Antonio Dal Masetto en Bosque.
Sería una ironía, un road movie de a pie. El fondo, en el galpón de herramientas del viejo solo hay repuestos de autos, nada que se parezca a cuatro ruedas y un chasis, ni siquiera el talento del mecánico hijo de carpintero y nieto agricultor.
Cerré los ojos, pensé en mi hijo, su capacidad de juego de los 3 y 4 años, la que mantiene hoy y comparte con la hermana. Con muy poco transformábamos la cama en un barco o una locomotora, no tenia vergüenza de gritar como el capitán, de hacer sonar con la boca el silbato de la locomotora antes de llegar a una estación. Franco le quita la lona plástica a la carpa y la estructura de tubos plásticos liberada de una piel real es un avión o un tanque de guerra.
Se pone las antiparras de agua pero esta en el aire corriendo gaviotas. Le grito: más arriba, hay que pasar las montañas¡¡¡¡
Un pequeño Saint-Exupery llevando a su Papá en un bimotor de la Aeroposta Argentina.
Abro los ojos al bar, Mónica me pregunta si quiero el cortado en vaso o en pocillo,
-Si, en vaso.


*


Bien, no voy a tragarme ningún sapo más, llevo décadas tragándome todo, la médica escucho y abrió los ojos grandes como ante una verdad revelada o la luminosidad cortando una imagen de altar.

-Querés todo junto y la ilusión-llave abriendo puerta tras puerta para ir a jugar.

-No , apenas dejar de ser una sombra en las calles y volver a sentirme una persona con capacidad de amar y disfrutar.
Esta acostumbrado a que los otros solucionen los problemas por Ud. dice Lem, y yo quisiera, tener a quien responderle en la soledad de la mesa del bar.

afuera
el sol tropieza
retrocede en escalones hacia los altos edificios
las copas altas entre verde-luz y sombra.
y la gente
andante, penitente,
por debajo de la luz
pisando el suelo no cielo.
pisando silencios
desprenden palabras no dichas
paso por paso.

Un avión, se eleva a través de una nube gorda, me pregunto que futuro habrá llegado, será mi hijo Piloto o co-piloto, tengo ganas de salir afuera y gritar fuerte, por una vez no me importaría que piensan de mí, ¿hasta donde suben las palabras? cual es la extensión de grito en la llanura desolada, en los kilómetros desiertos sin orillas de sentido.
Del otro lado del vidrio, descienden unas rubias de doble tracción, ingresan al bar con su celular en mano y ese aire de indiferencia al mundo, ellas no le temen al tiempo ni a la nada.
Todo parece cercano, manejable, seducible, el cuerpo es florecer sin tallo, sin raíz, -pienso inútilmente.
Km. 1994. Miguel Ángel Sola y Pepe Soriano. Una década. La Argentina en su realidad más ilusoria, más banal. la música y las imágenes se funden en las ruinas de ese silo, una profecía?

L'avventura é finita.. -dice Coluccini.
Tu viejo tiene poca cuerda... -Dice el médico de guardia, que renguea como un filisbutero viejo de ese navío de piratas contratado por la obra social de los jubilados. El PAMI.

Usted es una sombra, nada más que una sombra que va por ahí. Un tipo que anda espiando a la gente , -parece decirme Lem del otro lado de la vidriera del bar.

Cierro el cuaderno, abro el ejemplar del diario La Nación que dejaron en la mesa de la izquierda,
Ellos se asombran, tracción a sangre en pleno centro. cartoneros a caballo en Tribunales, la nota abunda en consultas a la Municipalidad y a la Policía Federal. Cómo llegaron allí?, no es el gran Buenos Aires, donde los carros manejados por chicos y grandes cruzan con precaución entre camiones y autos a combustión fósil. Sin embargo, yo veo tracción a sangre humana, familias enteras arrastrando cartones, en bolsas , en changuitos, en bicicletas. Sombras, aun en la luz del día, Sombras. La profecía cumplida del Capitalismo.

Me voy, tiempo y distancia, la ruta es un horizonte ciego, un punto de fuga para no ver más allá.
La locomotora 9033, se queda para siempre en algún galpón olvidado, término cuando empieza la película:
"Nunca me había pasado de andar sin un peso en el bolsillo. No sabia a donde iba, pero al menos quería entender mi manera de viajar"

sábado, 15 de noviembre de 2008

EN ALGÚN LUGAR...




En algún lugar*



El hombre decide llamar a su amigo el gallego. Ayer, su amigo cumplió 50 años. -Ya somos cincuentones. Dice uno y los dos se ríen. El gallego es un hombre típico, común y corriente que no cree en ambigüedades. Para él las cosas son o no son. Después de los saludos. De asegurarse que los hijos están bien y creciendo. El hombre le cuenta su situación. Sin metáforas, le cuenta que por alguna cuestión se niega a buscar una nueva mujer para compartir momentos de cariño.
El gallego lo anima. No lo deja seguir con la lista de lo que no tiene.
La respuesta, un evidente destello de sabiduría, sorprende al hombre.
-Salí a la calle:
"En algún lugar alguien esta necesitando lo que vos podés ofrecerle"

viernes, 14 de noviembre de 2008

ENIGMAS...

Siempre con esa sensación al despertar.
La sensación de no haber encontrado.
Quizá ni siquiera estar encaminado a reconocer mi lugar en el mundo.
Lo que quiero. Puedo, necesito ser.


Es lunes.
Es el final de una terapia.
O el final formal después de la cantidad de sesiones que paga la obra social por año.
La psicóloga prefiere guardar sus certezas subjetivas y dejar flotando los enigmas.
"No todo entra en una relación de pareja" -dice.
Pregunto. Sigo sin entender después de su nueva explicación.

A falta de respuestas vuelvo a leer mi libro de Rimbaud. El que leía a los 15 años.
Los poemas de "iluminaciones". Vuelvo a buscar esa relación con lo inalcanzable que creo entrever de poema en poema.


En los rostros de cada cual quedan los rastros de las guerras de las que venimos.
Pero la guerra interna no cesa.
Y están los que trasladan la guerra interna latente hacia afuera.
Se actúan. Se representan en su hostilidad latente.


El otro.
Quien es ese otro. El espejo donde elegimos vernos y hablarle y decirle lo que necesitamos decirnos casi con certeza a nosotros mismos.
Paradojalmente ese otro existe y aun proyectando su escenario interno acierta.
Y más que uno mismo.

Le digo a la psicóloga:
Quedarse solo implica que alguien deberá seguir la lucha ahí. Justo ahí donde un otro deja de hablarle a su espejo en nuestra imagen. Nos deja girando en el vacío. Quedamos hablando solos.
-Y cual era la discusión que precedía y cual la queda por seguir? -responde.


*

Muchas personas eligen no tomar nunca el riesgo de la verdad.
Porque la verdad es un riesgo.
En mi cabeza, escucho con mi voz interna ese fragmento del artículo de Leopoldo Brizuela donde hace suya una frase de Pablo de Santis: "dudó porque toda verdad es una forma de despedida".
Puede que la verdad también sea un camino de libertad. Puede que sea otorgar la posibilidad de elegir.


Los sin...
¿Como deberían ser las cosas?
Sin urgencias.
Sin presiones.
Sin ocultamientos.

*

Y esta el dilema.
La verdad es lo que se "hace" o lo que se dice que se "hubiera" querido hacer.


Se pusieron de acuerdo en decirme en 1984 y en el 2008 casi la misma frase. Casi calcada de la original: "Vos te crees que tenés todo el tiempo del mundo"
Y no, no tengo todo el tiempo del mundo. Quiero tener un "presente", porque es el presente la única llave que abre a pensar "futuros posibles".
Y esta la frase tomada del reportaje a Guy Sorman -un pensador liberal pero lúcido- que es concluyente: "El futuro por definición no existe".


Y esta el enigma que dejo la amiga desde Cuba: "El pasado es otra persona".

Somos los otros que fuimos. Los otros que prohijamos en silencio.
Los otros que no dejamos partir de una vez, o quedarse de una vez por todas (aun en ausencia), pero con una sonrisa al viento.

jueves, 13 de noviembre de 2008

MUNDIAL 78.

Gnomo, era su nombre de compañero, y tambien su apodo en la escuela industrial. Cruzó la avenida Mitre en Villa Domínico y enfiló para el bar, faltaban 10 minutos para la cita, pero él siempre llegaba temprano mientras terminaba de armar "el minuto". Aunque sabia que su rostro no espejaba el amor, pensó en decir que allí esperaba a la chica que habia conocido el fin de semana anterior en el parque Sarmiento. Sí, casi enfrente.Entró. y ese lugar era más razonable para levantar quinela que para esperar una señorita. Piso con la seguridad de la repetición, no era la primera vez que se reunía con compañeros del partido. Eligió una mesa individual, seguramente incomoda para la reunión prevista, pero desde ahí en el centro de ese lugar indefinible se controlaba con la visión la puerta, la avenida, las hojas de ese otoño amarillo y siniestro. Y ese lugar era imposible para un encuentro amoroso... Oteo el lugar, en una mesa grande hecha de tres individuales habia 7 u 8?, parecian oficinistas, divertidos, relajados, parecian dar por seguro el triunfo de la selección y de eso hablaban, muy argentinos.En su reloj eran las 18 hs y las últimas lágrimas de luz se fugaban de la crueldad entre los autos interminables de la avenida.La puerta, era umbral de ansiedad, no sabía quiénes iban a venir a esa reunión además de Pocho, el responsable de la zona sur. Intuia, que en esa reunión, definitiva, clave, podrían venir los cuadros más destacados del partido, bueno, al menos los que no estaban ya secuestrados.Del frío apuro a fondo el café doble. En la radio, el gordo Muñoz relataba un partido y siempre habia un lugar para contar que los argentinos "somos derechos y humanos", el gusto amargo del tiempo difícil lo acompañaba de sol a sombra, él estaba "levantado" y casi todos sus compañeros tambien, viviendo en pensiones o casas del pueblo, otros, abandonados a su suerte, vagaban por las calles y temian volver a sus casas. Varios dirigentes del comité central fueron detenidos, y serian "desaparecidos" de la dictadura. Todos dependían del delgado hilo de cuerpos resistiendo la tortura y el terror.....A las y media empezó a inquietarse, ni siquiera Pocho había llegado, -no pasa nada el transito está jodido a esta hora y con ese citroen 2cv no se le puede pedir nada¡¡¡-Volvió a conectarse con la mesa de oficinistas festivos, el clima de cargadas era total y casi grotesco ni señora, ni hermana, ni madre estaban a salvo de esa horda primitiva. Un gordo grandote se paró haciendo cuernos con la mano derecha, diciendo "voy con tu mujer..", otro fulano tomó un sifón y parandose amenazó con apagar ese escandalo. Asqueado, desprecio el show por un momento y volvió la mirada a la puerta , ¿llegaban los "cumpas"?
Un chorro de soda en los ojos lo desubicó, ¿qué carajo les pasa? !, -gritó. Ya era tarde, dos 9 mm le apuntaban y aplastado en la mesa lo esposaron. Lo llevaron a golpes hacia la esquina de Centenario Uruguayo, una mano le apretaba el cuello desde la nuca y solo podía ver esas baldosas vainilla, - ¡ zurdo de mierda....te dejaron solo ! -Pudo ver la marca "Ford" en la camioneta, en la caja, hundido en un ángulo estaba Pocho, ojos vendados, la cabeza que quería tocar el pecho y no podía, las manos esposadas coronaban los parietales y se sostenian en la cumbre de las rodillas. Era una estatua congelada en horror... la queja parecía tardía, inútil, - me batiste...-Esa voz , de muerto en certezas, lo corto en filo - no seas boludo... el partido se terminó... Despues de la capucha, casi en asfixia, lo aplastaron en la cabina, sentía el peso de las botas en la espalda. Casi no hay palabra con Pocho, sólo una frase : -No dije todo, dejé tu parte.... El tiempo se había detenido y para siempre, era una ruta, velocidad constante, el aire de vehiculos que cruzan y silvan.Cuando se presentía el destino, y esa fue la despedida de pocho, solo recordo la frase, casi una orden - ¡ no te hagas mártir, ya no queda nada para defender ! - La recepción fue con patadas y una piña en el estómago, doblado, a vomitos, entro en la celda. No estaba solo, dos tipos respiraban con antiguedad en el lugar, -¿ Te golpearon mucho pibe ? - - Podría haber sido peor-. el silencio no tenía edad, y había que economizar palabra en esa incomodidad de escuchar consejos."Hace meses que estamos en este pozo, no dormis nunca de los gritos, y aun en sueños, los soñas como si estuvieras despierto....Despues de tres o cuatro sesiones de parrilla vas a cantar lo mismo y además vas a mandar al frente a cualquiera para tener alivio entre picana y submarino."Eran dos oficiales Montoneros, también vendidos por su jefe." Tratamos de evitar la tortura y colaborar, con suerte algún día volvés a ver la luz y la familia va a necesitar que quedes entero..." "¿Sos del PCML, no..? Los paras se burlaban, decian que estaban llegando los antifascistas, los amarillos de Mao... Bueno, con Uds, van a ser cordiales, no les tienen tanto odio, no les boletearon a nadie.... ¿Para que tenian los fierros? ". El no contestó, no quería oir más."Nosotros estamos jodidos, si nos hubieramos largado con la guita de los Bunge estariamos tranqui." Hablar no servía. La humedad y ese olor a moho penetraban hasta los pulmones, no daban ganas de respirar.Temblaban de frío, abrazaron los cuerpos para refugiar un poco de calor, en la brutal necesidad no había diferencias ideológicas, el desamparo los acurruco como cachorros.En el alba, lo sacaron sin palabras, solo manos en el cuerpo. Esa habitación, era calida despues de la celda y parecía seca. Sentado,le descubrieron la mirada y los ojos no podian ver nada despues de tanta pupila negra, negados a la luz, sus ojos no veian nada humano ahí, enfrente, del otro lado.Detrás de un viejo escritorio estatal, gris metalizado, estaba el "Ratón", un cuadro, un miembro de dirección del partido. El mismo elocuente y seguro camarada, un teórico, surgido de la docencia universitaria.Ahora, se lo veía mortal, con ojos gastados de tanta luz artificial. desprolijo, la barba de días. y ese bigote tipo militar proliferaba en el de Niestche. Sin vueltas, comenzó el interrogatorio...."Las autoridades de este lugar me piden los datos que tenés sobre los militantes del partido y de otras orgas.... acá, ya se sabe que hay militantes de base que dependen de vos..... y Pocho no dijo todo lo que podía decir, así que ahora te toca descargarte a vos.....-¡Traidor hijo de puta ! - - Mirá..., le dijo el Ratón en resignación, acá no hay lugar para heroismos, casi todos hablaron para demostrar sumisión y mostrarse quebrados, y al que no se quiebra, lo quiebran en la tortura.¿Qué pasó con el "Gran Timonel" ?, entregó hasta la señora y los hijos.No hay nada en pie, y vos no te vas a inmolar por 5 o 6 boludos que ni siquiera los van a ir a buscar....¡¡¡, al Pato lo reventaron y cantó. Entre vomitar ahora y hacerlo reventado da igual. Estamos en sus manos.Pensalo, despues te interroga el encargado -El captor que aguardaba a su espalda lo tabicó y lo condujo a una nueva celda, esta era de aislamiento, la altura no permitía ponerse de pie, solo moverse de rodillas. Era una cucha donde no cabian un cuerpo y su alma. El hambre y el frío no dejaban dormir, los alaridos tampoco.En ese tiempo sin tiempo, toda su vida parecia correr en imágenes y representaciones veloces, daba vértigo y mareos. Nauseas.¿ Y los viejos...?. No sabían de él desde un mes atrás, cuando se había levantado, sintió como nunca que los quería, quería volver a verlos tomando mate bajo la parra, comiendo la picada con el vaso de vino tinto, respirando el aire fresco de la quinta y el aleteo en torcazas.desde esa mazmorra infame recorrió postales de esa impensada militancia que lo llevo hasta ahí, fuera de la civilización y pronto, quizá, de la vida también. ¿era la revolución lo más importante ? No era difícil hacer una revolución en encuentros de música y lectura, leyendo pronósticos sobre la crisis inevitable del capitalismo entre mates y sonrisas.La puerta se abrió en el ensueño, en pasos de temblor trato de recordar que compañeros conocía tambien Pocho, su vida dependía de esa coincidencia..... - En un flash aparecián sus rostros, intactos, confiados, indefensos, abandonados, perdidos, ¿qué sería de ellos? ¿Cual sería el suyo? El encargado fue breve: Habla y rápido, sino te pasamos al asador, y los muchachos de la parrilla estan apurados porque va a empezar el partido de la selección, no te hagas más el pelotudo...
Afuera, no tan lejos de ese chupadero, multitudes estallaban festejando el triunfo de Argentina sobre Holanda. Ese mundial, era nuestro.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

LO QUE DEPENDA DE MÍ...

Lo que dependa de mí*



El hombre va por primera vez a atenderse con el medico clínico de cabecera que le corresponde por su obra social.
El médico le pregunta por su vida antes de tomarle la presión.
Ese hombre que arrastra una mala inserción laboral y se quedo sin el amor de su compañera, intenta relatar pero se angustia y sus palabras se le tragan en la garganta mientras caen lágrimas.
El médico lo observa con una mirada que oscila entre la pena y el asombro.
"Estas hecho bolsa" -dice con voz bajita.
La presión esta ligeramente alta.
De pronto. El médico abandona su distancia profesional. Se conecta humanamente y habla desde su propia vida. De como se vive en la argentina, del como uno puede deprimirse si se fija en como son tratados y remunerados los profesionales en otros países.
Pero ese hombre -un paciente entre tantos otros que vera en el horario de consultorio- no puede dejar de hablar de la perdida del amor. No puede ver más allá.
El medico lo interrumpe.
-Yo me manejo con una frase. Es como un lema para mi vida.
El hombre se seca las lágrimas, toma aire y espera.

"Lo que dependa de mí" dice el médico.
Palabras más o menos dice que hay cosas que dependen de cada uno y otras que no.
El trabajo es la llave. Lo que sostiene y brinda posibilidades en la vida.
Y el amor de una mujer? -pregunta el hombre.
Ni siquiera el amor de una mujer depende de mí. -Responde el médico con un tono tajante.
El trabajo si depende de mí.

El hombre se va del consultorio con indicaciones de estudios y una nueva enseñanza.
que intentara poner en práctica en su vida.

martes, 11 de noviembre de 2008

UN ENAMORADO DEL AIRE...



*Ilustración de Freyja freyja_walkyrien@hotmail.com



Un enamorado del aire*


Al tío Lito.

El primer pedido llego hace dos semanas. venía con un explicito pedido de discreción:
-No le digas nada a tu madre.
Supuse intuitivamente que no solamente su hermana -mi madre- no debía saber nada, sino que tampoco su mujer debía enterarse del encargo.
Yo cumplí. Me costo lograrlo, pero lo hice.
A la hora de la siesta cuando su mujer esta durmiendo y el tío esta sentado empezando unos mates lo llamé al día siguiente.
-¿puedo hablar?
-Dale, no hay moros en la costa.
-Se dice: "Zhao Shang Jao"
-¿como se escribe?
Lo deletreo.
El tío toma nota. lo imagino escribiendo en un papel pequeño, doblándolo y escondiéndolo en el bolsillo adentro del documento.

Pasó una semana y llegó el segundo pedido. Este era más complejo, más difícil de conseguir la traducción.
-Dale sobrino, nunca te pido nada.
-Mañana te llamó.
Para cumplir tuve que generar un arduo debate entre los chinos del mercadito que esta a una cuadra de casa, varios intervinieron, pero no se ponían de acuerdo en como se ponen las letras occidentales para la frase. Cuando se agotaron lo que me lleve escrito en el reverso de la lista de compras escrita por mi madre eran frases dudosas a mi gusto.
A la hora convenida, lo llame.
-Oime tío, tenés lapicera y papel a mano?
-Si.
-Se dice: "Mei Li de Lao Po, San Chin Bing". Nuevamente repetimos el deletreo y le pronuncio la segunda frase tal cual como se les escucha a ellos: "san chin pin".
-Gracias Eduardo. Ya te diré el día de mi cumpleaños como me fue, vas a venir?
-Si.


*

Hoy es el día.
El tío cumple 83 años. Vive en un barrio de casitas bajas perteneciente a la obra social de los jubilados.
en la calle angosta que separa la hilera de viviendas enfrentadas han puesto una larga fila de mesas y están casi todos los viejos del barrio.
El tío me explica por que no vino el viejo del fondo:
-Es ese que me roba los tomates por el alambrado para tirárselos a la vieja de al lado por que le tiene bronca.
Hay cerveza, coca cola y alguna botella de vino. También sanguches de miga.
En un momento tiene que ir a buscar algo mas a la heladera y aprovecho a acompañarlo con la excusa de ayudarlo, el va con una mano ocupada en el bastón.
-Y..., como te fue?
Salí, me parece que entendió al revés.
¿Cómo fue?
Ella cortaba el fiambre con esos ojitos tan lindos, tan felinos.
Se lo leí como si recitara un poema de amor.
¿Y?
-Dejo de cortar el jamón y fue a llamar a su madre.
-La china grande me pidió el papel, lo leyó con los ojos desorbitados y luego se rieron tanto que me contagiaron a mí también.
-¡Que quería decir?
-"Sos una loca pero muy hermosa".
-Menos mal, me salve, mira si leían lo tal cual como te lo había pedido:
¿Como era?
-"Sos hermosa, estoy loco por vos"...


Así es mi tío.
Un eterno enamorado del aire.
Vive colgado de las sonrisas que le regalan las mujeres y si son jóvenes más aun.
-No me quiero morir sin estar con una de 18 a 20, me repite cada tanto cuando después de visitar a mi madre lo acompaño a tomar el colectivo y asegurarme de que pudo subir bien con sus mas de 100 kilos, 1.85 de altura y el bastón en la mano izquierda que usa por la rodilla que se le afloja.

Me surgen imágenes.
"Ahí viene el mariscal del aire" decía el gnomo, mi amigo de la escuela secundaria.
Y era como si viniera en avioneta, con una antiparra digna de Saint-Exupery. Con su piloto largo de tormentas en el invierno y un pedazo de bufanda flameando en el aire. Y riéndose, siempre riéndose.
Y era cierto. Uno lo veía llegar en el aire, con esa moto que hacia un ruido a avión de 1940.



"Un hijo es la verdad de su madre".
Lo pienso y como muchas otras frases no le encuentro una explicación adecuada.
Ya casi no tengo recuerdos de mi abuela materna.
El día en que me llevaron al hospital a despedirla por que se moría. En su agonía, ella veía mi imagen borrosa pero me llamaba como si fuera su hijo, "Lito", Lito, era lo único que decía. "Lito" era su último hilito con la vida.


Pero el tío eligió quedarse con el lado cómico de la vida, el podría decir a lo Woody Allen, algo parecido a "No te tomes en serio nada de lo que uno no pueda reírse".
Lo más curioso era que él era el único que se reía de sus propios chistes malos. Y lo hacía a carcajadas que se escuchaban hasta la esquina.

Antes de que me fuera de su cumpleaños. Cuando mi madre ya había pedido el remis.
Me llamó aparte y me hizo un nuevo pedido con voz bien bajita como en confesionario:
Eduardo, vos que tenés computadora no me pones un aviso en esos lugares donde se buscan encuentros.
-¿Que querés que ponga?
Lo tenía anotado en un papelito.
Tomá. Léelo cuando llegues a tu casa -me dijo.
Me conmovió hasta las lágrimas.
Esta mañana abrí el papel, y escrito con letra imprenta grande decía:
"Joven de 83 años busca una joven de 18 a 28 años. Linda, dulce y libre para tener ratitos de inolvidable ternura. -Antes del geriátrico. Antes de la muerte-"

-No pongas Lito, poné "Tito" de nombre, decía como indicación al final.

Esta mañana lloré mucho. Creo que también voy a poner un aviso para mí que tengo 50 jóvenes añitos.



*De Eduardo Francisco Coiro. inventivasocial@hotmail.com

lunes, 13 de octubre de 2008

EL ÚLTIMO ANIMAL DEL MUNDO...

El hombre lee a Conrad.
Así, tal cual me siento yo. -se dice. Con su vida bien adentro de "El corazón de las tinieblas".
En algún punto todo le resulta ajeno y hasta horroroso. Un exiliado de su propia vida.
Alguien que se pregunta donde estuvo y donde esta la vida verdadera.
En una espesa bruma, y no importa demasiado si es un río que se interna en las venas abiertas del África. O es un barrio de Temperley.
Es el exilio. La sensación de desterrado. Y todo mientras el hombre, abrumado en sus propias imágenes no puede avanzar de la página 79.

Pero ocurre un pequeño milagro para sacarlo de la lectura y -un rato- de oscuros pensamientos a tono con el relato donde la soledad existencial es un "no lugar" permanente más allá de tiempos, geografías y tecnologías.

Llega su hija con una insinuante sonrisa:

¿Cual es el último animal del mundo?

No se, -dice el hombre sin demasiada imaginación.

-El delfín... -dice y se ríe con ganas y lo contagia al hombre que se ríe y se permite un instante de felicidad.
Y aclara, por si las sonrisas no alcanzan:

Por que es el animal Del... Fin....

viernes, 10 de octubre de 2008

A LA CARNICERÍA HAY QUE IR CON PLATA...



*Ilustración de Ray Respall Rojas tgrafica@cubarte.cult.cu
-Indicar "para Ray", en el asunto del correo.


Quería escribir*




Él necesitaba escribir.
A primera hora, cuando los zorzales cantaban a la primavera. Mientras su mujer e hijos dormían...
Él quería escribir.
Hasta la media mañana al menos, cuando empezaba a escuchar a su mujer que protestaba desde la cocina:
-“A la carnicería hay que ir con plata”.

-Seamos vegetarianos y felices. –le contestaba a los gritos desde la habitación.

No tuvieron que cazar para comer perdices.

Ni dejaron de ir a la carnicería.
Ni fueron felices.


Él, no escribió nunca más.

miércoles, 8 de octubre de 2008

UN DELIRIO CÓSMICO DEL 2004...

Hipertensión de recuerdos en el cuerpo. Estallan las imágenes,
Espejo mellizo hundido del agua al ahogo al sol.
Al pájaro no le interesa el presente, sobrevuela a penas la transferencia a Cañuelas, emoción rara reencontrarse con 17 años de recuerdos, casas pasadas, cosas mudadas en la vida de cada cual.
A las 17 y 19 hs vuelve a salir el tren, hay que apresurarse a pesar de los 50 Km. de viaje son muchos años, un vértigo de vida, y uno que no sabe quien era ni quien es. Solo los dolores grabados en el rostro de quienes tomamos el cambio de vía, solo amistad y mate, nunca se termino la yerba, hasta que llego la gastritis y la esofagitis grado 2 y también se termino el mate.

Es lejos para volver saltando Rayuelas y ella no ya es la maga a los 50 años o kilómetros, y yo sólo salto letras y pongo los acentos en cualquier parte.

En la plaza de enfrente de la estación hay un perro muy pequeño que suplica adopción, es domingo a la tarde a la hora del desamparo, la trampa o la siesta. Va y viene el pequeño perrito cruzando la calle, desafiando la fatalidad, la falta de reflejos de los chóferes o la simple indiferencia. Olfatea familia y niños y el va, hasta que la gente se pierde en la estación y hay que volver a empezar.

Repaso las frases y palabras como si fueran estaciones que nunca sabemos nombrar por su real nombre ni reconocer en su justo lugar mientras viajamos sin ver.
Obsesión. Represivo. Manía. Control Paranoide. Histeria. Transparencia. Fisura del Alma. Historia. Acompañamiento. Transferencia. Fobia. Cambio de vía. Maniaco Depresivo. Piojos. Lo esencial es Invisible como esas telas de araña que nos sujetan para que nunca lleguemos del todo al origen de las cosas.
Claro, llegar a donde ya se estaba, pero mucho, mucho tiempo atrás. Antes que nos pongan en la caja, o la escena, y no tener encima un ejemplar de "Alguien voló sobre el nido del cucu", de Ken Kessey para romper el vidrio e huir. Los inconscientes estaban mal barajados, nos consolamos mutuamente.
Esas alas eran tuyas, parecíamos decirnos con la mirada puesta en la espalda vacía y algo doblada por el peso de los acontecimientos. Como explicarse ese llegar a la escena irreal de lo cotidiano con alguna manito de manipulación. Mejor Baudrillard y Derrida, me digo resignado a mí moderada intolerancia a la realidad.

Mi bisabuelo materno ponía vías del tranvía y dirigió el armado de los puentes de hierro sobre estas vías. Mi abuelo arreglaba y armaba bicicletas, andaba en moto con sidecar y pasaba cine en el galpón de una fábrica. Cuesta reconocerme en este presente de apilador de diarios y palabras en anotadores.

En esta sociedad cuesta hablar de lo no logrado, después de otras definiciones alguien llega a decirte resentido o fracasado. Y años más adelante "te veo derrotado... y todos te ven así".
Posiblemente sea un mal sueño el que nos llevó por el tren equivocado, y ni siquiera tengo la convicción de Macedonio Fernández, para hacer un ejercicio de pensamiento y abrir los ojos en una estación desconocida y ver a su Elena delante de la vidriera, no del otro lado como muñeca de porcelana, sino al aire como mujer en flor.

Mejor sentarse un rato con un desconocido desde siempre a mirar un rato de televisión y no pensar nada que choque con el corsé del imaginario que esta bien atornillado en la pared y sostiene el óleo que pinto la abuela. Un mal sueño puede ser pintar sobre lo podrido e irrecuperable como hacen Kirchner y Lavagna, o casarse para tener hijos con quien no te valora, o nada le cabe en la vida.

Por eso veo al nogal con una sola rama brotada, -el resto gris y quizá definitivamente seco- y no se si llorar o morir de ternura ante este gran gesto con la vida.
-Me río cuando pienso en mi hija-, el otro día me cuenta que con Teo su compañerito del jardín han decidido casarse. "Nos elegimos" me dice con sonrisa de oreja a oreja y los pocitos, y la frescura de los 6 recién cumpliditos. Como no olvidar cualquier amargura.
¿Si la mentira tiene patas cortas, la inocencia anda en zancos? Le digo al rato para distraerla y distraerme. -No, boludo. -Me dice sin temores y sin su madre a la que extraña tanto de sábado a domingo.

Pero la verdad viaja lenta e imparable en el gliptodonte que pudo escapar del museo de ciencias en La Plata. Nada que ver con la velocidad de hombres y mujeres de negocios que viajan en 4x4 al avión y de allí a la clínica de lipoaspiración o la vitrina de un televisor. El Celular manos libres, con las manos atadas. Y por precaución un microchip antisecuestro insertado en las nalgas de vedette-modelos-conductoras de TV. que generan nausea infinita y finita también.

Afuera hay demasiado verde, algunas vacas pastando, cierro un poco los ojos, temo que ingrese un asterisco del ojo ajeno ante la soledad de este monologo de ida y vuelta.

No hay mal que dure cien años, -ni cuerpo que lo aguante- en la casa del herrero con cuchillo de cemento Fortabat, arruinando las vías y obras y rutas que De Vido promete y algun día cumplirá, mejor cumplir años en Chacarita y comer torta en el cementerio antes de escuchar discursos, y ver a Quindimil soplando las velitas del general Perón. Que mes octubre, mejor viajar en subte a Lacroze y ver a Amalita comprando cuadros, o bailando el último tango antes de la Loma Negra del destino. Hay demasiadas horas hombre para arreglar las vías del Belgrano y como la desocupación es una pasión inútil dice el ministro Tomada, yo regalo a las madres pico, pala y plomada. Es un delirio cósmico de dice Uriarte a Chichita. Mejor caer en Dios y no en la gente que lo invoca dice el falso cura. Laisa asila a Uriarte, escribe en el pizarrón negro de la oscuridad aplastando los pezones de tiza. Dios me libre de la ferocidad de la fidelidad dice Santiago que hace unos años que logro que su salvaje y brutal Chichita domestica que no hablaba en francés se marchara al fin con otro. Es más fácil creer en Dios que en la gente me dice el falso cura, por eso el rating y el éxito en una sociedad de cornudos. Leo el cartel, colgado de su camisa blanca "Elder Dante Omar González". En el pecho, del lado izquierdo. La corbata cae de un solo color sin dibujos preocupantes hasta la altura del ombligo. "Dios no castiga, solo libera" me dice en el puente que cruza todas las vías y destinos posibles de Temperley. Prefiero seguir, afuera sobrevuelan las faldas, la histeria -no importa el sexo, ni la edad ni la condición ante el IVA- busca un nuevo Amo. Superficial dominio de la epidermis de cemento sobre la naturaleza de tierra sin fin, cuando la gente quiere irse desde la gran ciudad al campo (ciudad monstruosa, noche sin fin).
Un crimen para caer dentro de la ley humana escribió Rimbaud a la edad del pistolero de Patagones que no mato para robar ni secuestrar, por eso no debe caer dentro de las leyes Blumberg.
Por eso caminar con el crucifijo colgante nunca los pechos al aire. El conmovedor regreso al aula de la tragedia dice el Clarín, el gran diario argentino del muñequito tocando el cornetín, o clarinete. Nunca vas a llegar a nada vos dice mi conciencia sádica que no descansa en feriados, siempre en la asociación ilícita. Como Mal-Chiche que nunca llegará a Cortés-Gelblung. Los pobres en la Argentina viven de la bolsa -dice, y manda filmar a los que comen de los desperdicios de los restaurantes. Hombres de la bolsa eran los de antes, -dice Santiago, ahora se llevan a los niños y piden rescate. Cambia, todo cambia, cambia todo cambia, se anuncia un nuevo ciclo lectivo, volverán los párvulos a la escuela donde su maestra los besa y recibe con el chaleco antibalas puesto debajo del guarda-el-polvo de la más blanca leche de Sancor. Vaca te queremos, vaca te adoramos, vos nos das la leche y nosotros la envasamos...

-Te mataré, le dice mi madre al gato que casi la hace tropezar de nuevo. Pero a mi me parece oír Le matare Cartwright... y la veo corriendo al gato con la cuchilla de cocina como un Hop Sing enfurecido. Mejor una visión Roldanesca de la existencia. Me digo, acordándome de las horcas del lejano oeste para bandidos y cuatreros. Yo fui cuatrero me dice el Elder Dante antes de ser soldado y escudo del señor. Hay que perdonar y seguir adelante me dice la amiga en el tren, 17 años después del cambio de vía. Más perdones habrá a futuro, - digo- cuando liciten los trenes de cartón reciclado en Shangai que promete Jaime, el guardahilos del presidente. Llegaran a Patricios?, a Carhue, a Villegas..? Mejor esperar el tranvía de mi bisabuelo, mientras cascos de caballos cartoneros golpean los minutos de mi calle y John White comenta la última encuesta donde Bush empieza a perder con Kerry. Por eso no hay que olvidarse de la muerte del Belgrano cargas en las batallas de Vilcapugio y Ayohuma por la reestructuración de la deuda eterna, como debe ser la fe de los pobres. Muertos, bien Muertos están los próceres y sus ferrocarriles. Por eso es un enfrentamiento inútil, mejor reírse del sainete patético de los Roldan. Con el FMI o con el matrimonio? con ambos. Hay que decirle al otro lo que el otro quiere oír y no te perdonan jamás que salgas del pacto de simulación de matarse a sí mismo con receta ajena.

Tu eres el culpable de este amor, me dijo ella que se perdió a Juan Darthes por mi culpa. Son las 14 y 30 horas recién y las señoras hoy no tienen los bancos abiertos por el feriado, el amor prohibido para jugar a las escondidas deberán esperar un día hábil. Mejor sola que mal acompañada me dice la amiga divorciada y yo que no se que decir, salvo que perdí el curso superior de Marketing de Sí mismo y me quede en la puerta escribiendo paisajes congelados, nunca taxi ni olvido.

Leo en el prospecto: Reacciones Adversas: visión borrosa después del programa de Horacio Cabak. Insuficiencia hepática grave. Penuria del sentido moderada o grave. Se corta la luz y se pierde parte del texto, no de la coherencia que se perdió desde siempre por eso será que me tenso tanto ante la escritura y recuerdo el apodo de "incoherente" que un chico de la escuela secundaria logró imponer en mi memoria. Recuerdo una vez más al analista cuando dijo "ustedes tenían problemas desde antes de conocerse".
La miro a la amiga, mientras el asiento de hojalata nos destruye la espalda y el coxis, y al fin nos damos cuenta que entre delirio e ironía hemos llegado a Cañuelas.

viernes, 26 de septiembre de 2008

EL ODIO ES UNA ISLA SIN TIEMPO...

El hombre se despierta con una frase rondando una y otra vez en su mente.
Ya sabe que no sabe que hacer con ella.
Qué no podrá ir más allá.
Qué lo asediará durante días o semanas.
-No me entenderán, porque yo mismo no le encuentro una explicación. -Dice.

Antes de salir a la calle.
Antes de la mañana bajo un cielo gris.
La escribe en un papel pequeño como en un mensajito. Pero sin botella que la contenga ni mar para que la lleve a algún improbable destinatario.


"El odio es una isla sin tiempo" -Escribe y se va.

domingo, 21 de septiembre de 2008

CUMPLEAÑOS...




Cumpleaños*



Ahí va el hombre caminando por su barrio con las manos en los bolsillos. La cabeza en nada o pensando en que se acerca la fecha inexorable de su cumpleaños.
Y no cualquier cumpleaños, sino uno con decimales, el número 50. Camina y camina sin destino fijo, es la terapia del caminante que aplica cuando las cosas lo abruman y estar adentro de su casa lo angustia.
El hombre vive con su madre y el gato en una humilde casa suburbana. A pesar de sus esfuerzos en algunos arreglos de mantenimiento, la casa no esta presentable para festejar allí su cumpleaños.
Su madre actualiza una sensación antigua que el hombre seguramente ha heredado: "mira esos sillones rotos y las paredes sin pintar"
-Somos los pobres de la familia. Se lamenta una y otra vez. Actualiza a sus casi 80 la sensación que vivió en su infancia, sin casa propia, sin padre y con parientes de buen pasar económico. Una desvalorización antigua que se proyecta como una sombra perenne cuando cada ocasión lo demanda.

Así va el hombre remontando sus pensamientos como si escalara montañas. Camina ahora bordeando las paredes del enorme hospital que ocupa un cuadrado de tres manzanas por tres.

Hasta que llega a la puerta y lee el pasacalle tendido por los aires y los afiches pegados por todas partes.
"El 27 de septiembre cumplimos 100 años" "venga a festejar en familia con nosotros esta fecha única para la institución de su barrio"
"con baile de disfraces y música hasta el amanecer" "Entrada: un alimento no perecedero para ser distribuido en los comedores populares". Estaba la lista de conjuntos que amenizaran el baile: y hay los de cumbia, y los de rock, y hasta Los Auténticos Decadentes dijeron que allí estarían.
El hombre se queda ahí parado asombrado, no sabe si reír o llorar:
Justo el día de su cumpleaños 50 el hospital de su barrio cumple 100, dos veces su edad y lo festeja... con música, baile y hasta con disfraces.

El hombre sigue caminando, aunque la idea ya esta germinando en su cabeza.
Es una audacia. El es un hombre mediocre, sin iniciativas, posiblemente sin ilusiones en la vida.
Y festejar su cumpleaños adentro del cumpleaños del hospital e invitar a sus pocos amigos allí "Y que vengan disfrazados" es una audacia suprema, que lo supera.
¿Pero por que no?
Por que no darse un ratito de alegría, confundirse en ese pequeño carnaval de disfraces, sólo avisar a último momento de que esta disfrazado y que quien quiera festejar con él y saludarlo que lo busque allí en ese festejo que no le pertenece, que él tomara como propio por unas horas, casi viendo desde un rinconcito. De última, cuantas historias ajenas que no nos pertenecen nos son arrojadas por la cabeza en el transcurso de una vida. Cuantas frases que no eran para uno fueron escuchadas y dolieron como suele doler la injusticia.

¿Por que no? dice el hombre, que ya camino mas de 20 cuadras y comienza a emprender el regreso a su casa. No lo piensa más. Entra a su casa, prende la computadora y redacta la invitación:

"Queridos amigos, el 27 de septiembre cumplo los cincuenta ( ¿ya tengo que empezar a escribirlo como los sincuenta? )
Pensé un modo original y espero que les guste: ese mismo día una institución barrial cumple 100 años y organiza un baile de disfraces, la entrada es llevar un alimento no perecedero, el lugar queda en la calle Boulevard De La Armonía Nº 1836 entre San Jorge y Querandíes. Temperley Oeste. -Allí mismo hay una playa de estacionamiento- La cosa arranca a las 21.00 hs pero yo estaré a las 22.00 cerca de la entrada, todavía no pensé en el disfraz, confirmen que pueden venir antes del viernes y les cuento cual será mi disfraz -se supone que no me van a reconocer si no les aviso¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

El hombre obedeció por una vez en la vida a la idea que le surgió como primer impulso.
Hacer un festejo , aun sea en un festejo de prestado, que la melancolía le haya permitido este año invitar amigos era de por si un gran paso. Pero esto le planteaba nuevos problemas, como el disfraz debería afrontar en menos de una semana.

También empezó a sentir alguna incomodidad por un detalle que omitió decir en la invitación.

Pues la institución que cumple 100 años el mismo día en que él cumple los 50. Es un Hospital Psiquiátrico.

-Será un día de locos¡¡¡¡.

sábado, 20 de septiembre de 2008

A MEDIAS...




*Ilustración de Ray Respall Rojas. tgrafica@cubarte.cult.cu
(indicar "Para Ray" en el asunto del correo)



A MEDIAS*


No mentían.

Siempre a medias.

Se mantenían.

En una zona de grises.

A mitad de camino.

Ninguno cruzaba.

Al otro lado.


Ni a la verdad.


Ni al silencio.



*De Eduardo Francisco Coiro. inventivasocial@hotmail.com

miércoles, 10 de septiembre de 2008

LA LECCIÓN...



*Ilustración de Ray Respall Rojas. tgrafica@cubarte.cult.cu
(indicar "PARA RAY" en el asunto del correo)




A edad oportuna la abuela se lo había dicho a su madre con todas las letras.
Años después su madre pudo explicárselo a ella con la firmeza de un catecismo. Como un saber que no debe ser olvidado:
“Hay que conquistar el corazón del hombre, pero que él no conquiste el tuyo”
No entregar jamás el corazón, -ni mucho menos la ilusión- era la consigna.
El tiempo pasó escurriéndose como el agua. Su libertad era tan profunda como su soledad.
En la cola del banco, mientras esperaba su turno para cobrar la jubilación. Escuchó la conversación de dos mujeres jóvenes que hablaban de cómo “Enganchar un tipo”.
Quiso hablarles pero se le hizo un nudo en la garganta.
Decirles que no es así. Qué el amor no es enganchar al otro.

Lamentó una vez más no tener hijos ni nietos para cambiar la lección.



*De Eduardo Francisco Coiro. inventivasocial@hotmail.com

martes, 9 de septiembre de 2008

FLORECIDO.



-Foto de Florencia Soler Abbate florencia_soler_77@hotmail.com



El hombre la había arrancado de su vida como se arranca a un yuyo indeseable en el jardín.

Con la misma brutalidad en el tirón, tratando de arrancar la raíz de cuajo. Sin sentir nada.



Al otro día, justo al otro día. El hombre plantó en su lecho a una muchacha bella como una azalea. La mujer se marcho prontamente sin echar raíces en su vida.

No se quedo quieto. Siguió plantando bellas mujeres que se marchitaban antes del nuevo amanecer.

Nadie pudo crecer ni florecer en ese lugar. Su vida era un jardín desierto al que regaba inútilmente antes de anochecer.





Hasta que percibió esos movimientos adentro. Esos pujos que sintió por todo su cuerpo y que se ramificaban de noche a día con la velocidad implacable de la naturaleza. Y eran la luz y esa tibieza que anuncian una primavera cercana.



El hombre se vio a la siguiente mañana en el espejo y comprendió lo que sucedía.

No había logrado extirpar bien las raíces de ella. Su amada.

Sus brotes se abrían paso por sus poros y estaban a punto de estallar en flor.





-Sólo pido que las flores sean del color de sus ojos. Pensó resignado.

lunes, 8 de septiembre de 2008

ESPONJA DE TU MADRE...

El tío Aldo se despedía poco a poco, uno lo veía casi igual, con la misma voluntad para servirse un vaso de vino tinto desde la damajuana, pero no era el mismo desde la última internación que lo había dejado maltrecho. Le habían dicho a su mujer -la tía Cucu como le decíamos todos- que sus pulmones ya no funcionaban como deberían funcionar: espontáneamente.
El se despedía diciendo las frases que había conservado como el saber de su vida, a veces más que frases, eran expresiones de rabia contra un mundo que no tenía ni miras de ser ni más justo ni más decente.
Al hombre -su sobrino político- le dedico una observación:
Vos estas así por ser "esponja de tu madre".
El hombre olvido como se olvidan las cosas el resto de la conversación con el tío.
Pero lo de "esponja de tu madre" y lo de “vos estás así” Le habían quedo dando cíclicas vueltas por el pensamiento.
Construyo lentamente una imagen durante la década transcurrida desde el fallecimiento del Tío. Durante ese tiempo también fallecieron su padre, sus suegros, un amigo radicado en Valencia y ocurrieron muchas cosas en las que prefiere no pensar para no distraerse de ese descubrimiento que el tío le había donado como un saber en bruto para ser trabajado.


Ningún otro hallazgo pudo hacer sobre esa predisposición a ser esponja y no solo de su madre. Salvo esa imagen trabajosamente construida:

La imagen de un hombre saturado. Abrumado en líquidos.


Que todas las mañanas al levantarse y salir, no deja de ver el goteo que dejan sus pasos...

viernes, 5 de septiembre de 2008

DE VAGONES Y DINOSAURIOS...

De vagones y dinosaurios*



Hace unos años encontré una noticia interesante en el reverso de un recorte de publicidad política. Ignoro por que lo guardé, lo cierto es que en el reverso esa cara patetica de político argentino que podría decir por ejemplo: -Vamos a construir un tren del futuro... Leí por azar del otro lado antes de hacer un bollo y tirarlo al cesto de papeles. Allí había una verdadera noticia, en ese recorte cortado a mano temblorosa del diario donde no quedo ni la fecha ni su redacción completa, es apenas un pedacito de la noticia:
"Melchor Bustamante, o Cacho, tal como lo llaman en el barrio, tiene 66 años, en 1990 como no pudo seguir pagando las cuotas de su casa, se trasladó con su mujer y sus 5 hijos a la estación, que por entonces era un basural. Con paciencia y trabajo, Cacho transformó un antiguo vagón en una casita de
tres cuartos, cocina y baño. Ahora, la municipalidad quiere echarlo..."
No se donde transcurre, podría ser en muchos lugares de la Argentina.

Ahora estoy viendo unos vagones incendiados que quedaron a un costado, radiados en una vía muerta esperando remate de los liquidadores de la ENABIEF.

Me acerco, creo que hay testimonios mudos de algunas vidas que hicieron un hogar bajo ese techo curvo de vagón de carga, el fuego hundió el portón corredizo en la tierra, en un rincón chamuscado veo una muñeca quemada, su rostro deja ver pedacitos de pelo rubio y un solo ojo celeste.
Ganchos "S" colgados, seguramente usados como percheros. Ollas perforadas, algunas atravesadas de hojas de gramilla y enredaderas.

Ese pasado es presente en otros vagones, hogares frágiles refugios desesperados a merced del valor de reventa del fierro viejo.

Veo una grúa antigua, fuertes engranajes clavados en su último vigor y un brazo estirado al atardecer, sin guinche, que la imaginación de Regazzoni podría transformar en un dinosaurio, -un Allosaurus, papá- me dice Franco. Y promete dibujarlo, terminado, con engranajes y todo como esqueleto.

Sí, esa grúa puede salvarse bajo la mano del niño dibujante, o el artista soldador premiado por el mundo.

Sueño, aun, con esos vagones transformados con dignidad. No en un vagón de country, no en fuego líquido después del negocio líquido- efectivo de chatarreros de la propiedad y memoria colectiva.

jueves, 4 de septiembre de 2008

EL DESCAPOTABLE Y LA RUBIA...




Tal como se lo aconsejaron recientemente, el hombre decide comprarse un descapotable de lujo y salir a pasear por las calles de su ciudad acompañado de una hermosa muchacha rubia.
Días atrás había presenciado una charla entre gerentes -el de marketing y el de recursos humanos-, que se admiraban al ver pasar una Honda ridgeline, doble cabina - doble tracción.
-Vos andarías por la calle con una así?
-Es como tentar a los delincuentes...
-Y despertar envidias, odios, resentimientos....
-No se, creo que uno tiene el destino marcado, y si te la van a poner te la pondrán aunque vayas en un Ford Fiesta.
-Cierto, los gustos hay que dárselos en vida.
-Mira, yo trabajo todo el día, decime si no puedo salir a pasear en una así...

La conversación seguía y seguía girando en esos mismos bordes. Pero él los dejo rápidamente y siguió buscando hasta que encontró la frase que necesitaba leer:
"Hay autos para soñar. Bugatti fabrica sueños".
No quiso esperar más y a la tarde ya estaba entrando a la concesionaria.
No hizo falta demasiado esfuerzo del vendedor para que dejara una seña de 140.000 Euros por el 10% del precio total.
El vendedor insistió en explicarle detalles que a él no le interesaban:
Tiene 7.993 cm3 de cilindrada, 4 turbocompresores, 64 válvulas. Inyección directa. Caja automática de siete marchas.
¿Se acuerda de la cupe Veyron 16.4?, Esta es una versión descapotable. Con el techo puesto su velocidad máxima es de 407 Km por hora. Pero si usted la utiliza con el techo descubierto tiene que recordar que la velocidad máxima es de 360 Km/hora.
El chasis es monocasco y esta fabricado con fibra de carbono y aleaciones metálicas ultralivianas producidas en las fundiciones de Gliese 581c. Mire, es como andar en una nave espacial pero por las calles de su barrio.
Cerro trato, le entregaran su Bugatti descapotable en enero del 2009, justo para salir de vacaciones.
El hombre se encaminaba a cumplir al menos una parte de sus sueños, la cuestión más compleja -al menos para él- era la elección de la hermosa muchacha rubia con la que saldría a pasear con su nuevo auto de lujo, casi de otro planeta.
No era para nada fácil la elección. Le preocupaba demasiado la frase que le escucho decir una vez a la tía Ernestina, enemistada desde siempre con la vida: ¡El amor no existe!!!! A mi dame dinero....
Tanto le trabajaba en la cabeza como aquella otra que le escucho pronunciar al tío Fernando:
"Una mujer: o es un adorno o es un problema". Esta frase le aterrorizaba más aún que una "demanda" subliminal u explícita de dinero, "Un problema...", El hombre estaba harto de problemas. El solo quería una hermosa muchacha rubia para pasear.
No le importaba demasiado que los gerentes de su compañía pensaran que se había buscado una rubia tonta, un adorno en definitiva.
El tema era la rubia. Y esto ya amenazaba desvelarlo noches y noches enteras.
¿Debería ser una rubia autentica o una rubia teñida acorde a las demandas de la televisión y la moda?
recorrió mentalmente el elenco de bailarinas y patinadoras de Marcelo Tinelli y no encontró la compañera adecuada para lucirse junto a la Bugatti Veyron 16.4 Grand Sport que acababa de señar.
Pensó entonces como en un relámpago en la protagonista de "si tuviera 30" (13 going on 30) Jennifer Garner. Ella si. La que dice en la película otra frase para la posteridad: "el amor es un campo de batalla".

Ella si es la rubia amor de su vida a la que sacaría a pasear por las calles de su ciudad.
Pero vive lejos. Brentwood, un barrio de Los Ángeles, más precisamente, y no solo eso sino que esta casada y esperando un hijo. No, no es mujer para él. El hombre no quiere más tareas imposibles para su vida.
La única mujer que lo enloquece desde su imagen en los carteles de publicidad de una marca ropa interior, no es rubia.
La indecisión es el problema central en su vida le había dicho años atrás su psicólogo.
La ansiedad también lo es, dice su analista actual.

Allí va el hombre, con el recibo de su cupe recién adquirida en el bolsillo, penando por su incapacidad de decidir cuando se trata de temas emocionales, y el de la hermosa muchacha rubia lo es.

Deberá postergar algún tiempo más la concreción plena de su deseo.



Al menos hasta que surjan nuevos sueños y brinden claridad sobre el asunto.







*de Eduardo Francisco Coiro. inventivasocial@hotmail.com

martes, 26 de agosto de 2008

DEL MIRAR A LOS HIJOS A LOS OJOS...




*Ilustración de Ray Respall Rojas. tgrafica@cubarte.cult.cu
(indicar "PARA RAY" en el asunto del correo)




Del mirar a los hijos a los ojos*


-Texto del año 2004-


A Charly Garcia



1.
El tuerto y los ciegos

Desnuda de frío
y hermosa como ayer
tan exacta como dos y dos son tres
Ella llego a mi
y apenas la pude ver
aprendí a disimular mi estupidez
Bienvenida Casandra
bienvenida al sol y mi niñez
sigue y sigue bailando alrededor
aunque siempre seamos pocos los que
aun te podamos ver
Les contaste un cuento
sabiéndolo contar
y creyeron que tu alma andaba mal
La mediocridad
para algunos es normal
la locura es poder ver mas allá
Baila y baila Casandra
digo bien bien bien la pude ver
No hablo yo
de fantasmas ni de Dios
solo te cuento las cosas que
se te suelen perder...


Hace unos días que ando por las calles tarareando bajito esta canción de Sui Generis, a la cual fragmento en pedazos de acuerdo a los caprichos del inconsciente, aunque la parte que más reitero es "la mediocridad para algunos es normal, la locura es poder ver más allá" . Como muchas cosas que me suceden no tengo demasiada claridad acerca del porque estos recuerdos afloran y se quedan en superficie durante días o semanas.

Ahora, empiezo a escribir desde ciertas seguridades básicas, como ser tener un plato de comida que no depende del favor de ningún político, tener una computadora con conexión a internet, el dinero necesario para poder comprar uno o dos diarios o en su defecto ir a leerlos a un café, el tiempo necesario para tomar apuntes...
y sobre todo la tranquilidad de no pertenecer ni haber pertenecido jamás a ninguna mafia (política o de cualquier otra denominación), por lo tanto carezco de información privilegiada sobre las actividades cotidianas de estos grupos. En suma puedo dormir sin amenazas, mis hijos no deben irse del país para prevenir represalias. Y por último -o desde el principio- no debo rendir cuentas de mis ideas ni de mis palabras escritas a nadie en especial.
(A fin de cuentas termino sintiéndome un ciudadano común, con algún grado de libertad y la posibilidad desde siempre de mirar a los ojos a mis hijos)
Puedo ver y describir lo que veo.




2. Fernando escapa hacía su personaje televisivo

De La Rua salió a pedir hospitalidad al mundo del espectáculo. Golpeó las puertas en el mundo Tinelli. Quiere volver a ser un personaje, jugar a ser el mismo su clon patético.
Claro, cualquier cosas es mejor para un político que la nada. O ser visto, desnudo y desprovisto de los ropajes del discurso como un pequeño, insignificante mercader de ilusiones, un negociante de prebendas, un corrupto..., tiene razón es preferible ir preso a quedar expuesto así a "este manoseo" como titula el reportaje Clarín.
¿Qué es un político desprovisto de discurso, de lugares de poder, de recursos legales o ilegales, de gente que quiera sostenerlo...? No lo se, pero supongo que una persona común, indefensa persona común que anda por la calle y puede sucederle cualquier imprevisto...

Siempre me pregunte entre la relación entre la busqueda del poder y la impunidad. Ó entre la relación poder - impunidad - ilegalismo. La política es sucia decía mi abuelita italiana con cara de asco como si le hablaran de tener sexo forzada, o de aspirar vapores de letrina.
Algo de eso debe haber, cuando hablamos de gente que vive de cierta habilidad por la manipulación, que ha hecho de su personaje público una forma de vida, y que se resiste a ver consecuencias de sus actos en las calles, en la gente....
Tiran la piedra y esconden la mano, alegan inocencia de chicos, una ingenuidad permanente del yo no fui. Ya había pasado con el 19 y 20 de diciembre del 2001. Cuando declaro, algo así como que se había enterado de la represión por televisión, como un ciudadano normal que después de firmar sus decretos se sentó tranquilo a mirar televisión lejos de cualquier responsabilidad por sus actos. Un personaje desdoblado que olvido la declaración del estado de sitio y su discurso por cadena nacional. Quizá las ironías de Tinelli además de ciertas se quedan cortas.
Y Fernando solo aspira a distraernos a todos un rato del problema central de las prácticas políticas y la corrupción. Quiere ser actor de sí mismo, representarse en una actuación de imbecilidad o buscar el oscuro refugio de la inimputabilidad.




3. El abismo de lo real.

Ud. llego a la final del programa de preguntas y respuestas, digamos el Odol Pregunta, con la conducción de Cacho Fontana, o una edición especial del imbatible de Susana. Y allí le hacen esa pregunta final, que es la pregunta del millón...

¿Cree que la compraventa de voluntades, de decisiones legislativas, de normativas del Estado, incluso de fallos judiciales es una práctica generalizada?

Y uno no puede responder con la formula común y corriente con la que se escribe en los diarios para protegerse de causas judiciales y persecuciones mafiosas.
(Presuntamente) si o no.

Tengo una creencia, creo que la respuesta verosímil es SI, no tengo más pruebas que las que me da el sentido común y años escuchando a la gente en la calle, incluso a algún señor que me dijo una vez: -Yo soy un prostituto de la política... voy con quien me da más, y todos los que vivimos de esto estamos en esa-
Habrán notado las coincidencias, entre ese anónimo puntero barrial y la lógica que Cantarero confesó a María Fernada Villosio, la periodista de La Nación que lo entrevistaba: "Chiquita, acá estamos todos en la misma..."
Supongo que es así, que ese es el desierto de lo real que no queremos ver, el desierto que dejo la política al declararse como una clase que trabaja para sí misma, para su propio bienestar y el de aquellos que están de algún modo cercanos, aliados con sus actores.
Es este Fernando que pide ser un personaje de televisión, es Cantarero y muchos más que trabajan para sí mismos y a la vez para el gran partido del orden conservador de la impunidad, de la duplicidad moral en las reglas de convivencia institucional.

Cacho, peinado con glostora lee la respuesta correcta:
¡Siiii,!! : La genérica y aceptada ideología democrática esta tramada y atravesada en sus prácticas por un gran mercado de compraventa. Y las decisiones de los sujetos están atravesadas por un registro complejo donde cuenta no solo su conciencia, sino también la percepción de no ser libres, sino rehenes de las redes de influencia en las cuales se encuentran.





4. Votarás en la oscuridad de lo real

"La misión y fin de la política es la libertad, si es verdad que la política es algo necesario para la subsistencia de la humanidad, entonces ha empezado de hecho a autoliquidarse.
¿Tiene, pues, la política algún sentido?"
Hannah Arendt.

Pienso en el amigo que dice que " si las elecciones sirvieran para algo hace rato que estarían prohibidas" y se queda en su casa a leer un buen libro de ficción, antes de convalidar con su presencia otra ficción. Yo voy, desilusionado, pero voy, aprovecho a llevar a mis chicos que son pequeños a compartir la experiencia del cuarto oscuro, si es hermoso intentar responder a sus preguntas, y sobre todo sentirse un ciudadano común con alguna culpa limitada a su voto.
Claro que me acuerdo, yo en 1999 vote por el dúo dinámico de Fernando y Chacho.
Ahora, nadie les dio a los políticos un cheque en blanco para disponer, hacer y deshacer de los bienes comunes administrados desde el Estado. ¿O si?



5. Almorzando con Mirtha

Mirta brinda con el presidente y su esposa, al fondo se ven las imágenes del Calafate, se cruzan elogios antes del brindis final. Kirchner dice que si hay alguien que defiende a Mirta es su madre María Juana. Mirta dice su nombre verdadero donde esta "Rosa" y esta "Juana" y el apellido es Martínez. Me preguntó como llego a ser este, un programa político y concurrido por políticos. En parte es entendible, a diario me cruzo con personas que no compran diarios, que no toleran la visión de los noticieros brutales de TV y que tratan de enterarse lo menos posible de lo que sucede en el país y el mundo. -No puedo con mis propias cuestiones, mucho menos puedo con la locura del mundo...- concluyen. A esas personas hay que sorprenderlas desde la mesa de Mirtha o el sillón de Susana. El otro día, vi un rato del almuerzo con Carrio, Terragno y Cafiero. Todos sabían del tema de las coimas, Terragno insistía en marcar que el había cuestionado un decreto que le asignaba fondos a la SIDE, Carrió explicaba que ella le había dicho a Chacho "Hay que ir por el Presidente, por que este ordeno las coimas"
Siempre quedaban silencios y rostros hablantes.

Ya empezaron los brindis, últimas sesiones y el receso de las fiestas, luego el descanso estival. La sociedad de los incluídos sigue su rumbo de consumos y rituales de pertenencia. Yo sigo caminando, no puedo detenerme, en esa esquina de Lomas a media cuadra del supermercado, un cartonero ha estacionado su carrito con cartones abajo de un Jacaranda, casi llegando al cordón de la acera. El hombre esta en cuclillas y come apurado de una bolsa de pan regalada. Me detengo antes de cruzar la calle y miro hacia adentro del carrito... entre los cartones hay una beba dormida, una morenita de menos de dos años, duerme desparramada entre cartones, sembrada de flores lilas del Jacaranda. Un moisés de la patria cartonera, me digo. Mientras una señora de aire satisfecho cruza la calle cargada de bolsas con alimentos para las fiestas. La señora se detiene a ver lo mismo que yo, es apenas un instante, como el que sucede por reflejo cuando alguien mira al cielo y unos cuantos lo imitan para ver que hay. Ve a la beba dormida adornada de lilas, a su padre comiendo pan de ayer, y me dice -Que hijo de puta, dirigiendo su mirada al cartonero, y se va sin esperar respuesta alguna, con sus bolsas, seguramente a su casa.

Camino, y sigo escribiendo el resto de la historia con mi mente: la señora llega a su casa, hace la comida a las apuradas por que ya llega el marido del comercio y los chicos no tienen escuela y quieren comer. Se sientan en la mesa que es frugal pero a la cual no le faltan proteínas ni frutas. Encienden el televisor, el equipo de futbol juvenil acaba de perder y quedar en el cuarto puesto.
Los chicos se van al patio o quizá hoy usen la pileta.
Ella prepara café para su esposo, que tiene que volver al negocio temprano.
Él, -Manuel, la llama para que vea el almuerzo de Mirta.
Ella va cariñosa y se sienta a su lado, es compartir un ratito con el humo de café y la tele.

-La señora cambio sus invitados a última hora.
Ella no puede creer lo que ven sus ojos, un muchacho pobre, un negrito como el que vio esta mañana y su beba están en la mesa.


6. El lugar del otro

Esto me paso hace unos días atrás, cuando caminaba sin atender la lluvia anunciada en los pronósticos, la calle estaba bastante desierta, en esa esquina el hombre y sus chicos revolvían las bolsas, el chiquito le dijo - e de fierro 'pa, y se lo acerco.
Juntaban en un pequeño carrito con ruedas de bicicleta y paredes de chapa acanalada, tenía un palo para tirarlo desde adelante con fuerza humana. Al rato se largo un tremendo chaparrón, camine un par de cuadras y me detuve en el refugio del colectivo donde igual me mojaba.
Y los vi cruzar la avenida. El hombre rengueaba, los dos chiquitos sacaban la cabeza de una bolsa negra de plástico, metidos adentro del carrito, el tiraba bajo una cortina de lluvia.
Me imagine que el camino a la casa o al depósito iba a ser largo. Leo la inscripción de su remera, a las espaldas del hombre que tira bajo la lluvia. "Just do it" decía.
Creo que tuve que sentir el frío de esa lluvia en mi cuerpo para entender apenas un poco al hombre. Y dedicar algún pensamiento de furia a todos aquellos que hacen de esa frase, del just do it un modo habitual de vida. Los políticos desde luego están incluidos.

Es esto, pedacitos escritos. Muy poco dentro de lo que hay por escribir. Pero, quizá lo más fuerte es eso, esa sensación de realidad "desnuda de frío", desprovista de ilusión. Apenas llovida o vestida de lilas Jacaranda, o rojos ceibo. Esa intolerable realidad en la que nunca puede caerse del todo.



*De Eduardo F. Coiro. inventivasocial@hotmail.com