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Haciendo memorias

Estamos en el bar. Me han invitado a presenciar la prodigiosa memoria de Don Joaquín.


Don Joaquín esta orgulloso de sus 93 años, se nota cuando me da la mano y dice:



-Lo felicito por conocerme.



Tan pintoresco el hombre con su sombrero negro de alpino.

Juega en su patio de la memoria y deja con la boca abierta a quien lo escuche:



- ¿Quien recuerda publicidades de mi época?

Y sin esperar respuesta recita:



- "5 de pan, 5 de vino y 20 de queso El Peregrino."



- "Casa Muñoz, donde un peso vale dos".



- "Sastrerías Braudo, la casa de los dos pantalones".



- "Casa La Mota... Donde se viste Carlota".



Este es mi barrio. -sigue- Soy el único mayor de 90 años sobreviviente. Lo que ya no esta

se extinguirá cuando mi memoria se hunda al olvido, o -aunque no quiero- muera.



(....)



Mi primera bicicleta fue una Cycle Zucca y la hacían a dos cuadras de acá.

Nadie en la mesa recordaba ni de nombre a esas bicicletas.

Don Joaquín recorría las caras de las personas que estábamos allí tratando de confirmar que esa era una perla única de sus recuerdos.

-Yo si conozco a las bicicletas Cycle Zucca. -dije con timidez.

Antes que siga un silencio que me pareció similar a la incredulidad, me explique:

-Las fabricaba mi abuelo materno. Tiempo atrás encontré una foto perdida en el cajón de las fotos antiguas.

Y allí se veía a dos ciclistas con la remera de "Cycle Zucca". Explorando con cuidado descubrí el rostro

de mi abuelo. Por allí atrás del hombro de un ciclista se asoma la cabecita curiosa de una beba que a su tiempo será mi madre. Mi madre vive. Tiene 83 años y sigue memoriosa.




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